La caída de Racing Club frente a Tigre por 3 a 1, en la tercera fecha del Torneo Clausura, provocó una de las reacciones más fuertes de los hinchas desde la llegada de Diego Milito a la presidencia de la institución. Aunque el equipo de Juan Pablo Vojvoda había comenzado el campeonato con dos victorias y un empate, la actuación en el Cilindro terminó de profundizar un descontento que venía acumulándose desde hace varios mercados de pases. Los silbidos al plantel se mezclaron con cánticos dirigidos a la Comisión Directiva y, por primera vez, también al máximo dirigente del club.
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El resultado frente a Tigre actuó como el detonante de un malestar que muchos socios e hinchas ya manifestaban por la pérdida de jerarquía del plantel. La sensación predominante entre los simpatizantes es que Racing fue debilitándose con el paso de las últimas ventanas de transferencias, luego de conquistar la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025, títulos que hoy parecen quedar cada vez más lejanos.
Los mercados de pases quedaron en el centro de las críticas
Uno de los principales reclamos de los hinchas está relacionado con las salidas de futbolistas considerados determinantes y la llegada de incorporaciones que, hasta el momento, no lograron ofrecer el mismo rendimiento. Entre los nombres que dejaron el club aparecen Juan Fernando Quintero, Roger Martínez, Maximiliano Salas, Juan Nardoni, Agustín Almendra, Facundo Mura, Bruno Zuculini, Gabriel Rojas y Santiago Sosa, piezas importantes en las campañas recientes.
En contrapartida, arribaron jugadores como Richard Sánchez, Adrián Balboa, Ignacio Rodríguez, Matías Zaracho, Duván Vergara, Tomás Conechny, Alan Forneris, Marcos Rojo, Franco Pardo, Damián Pizarro, Valentín Carboni, Matko Miljevic y Ezequiel Cannavo. Algunos despertaron expectativas, mientras que otros todavía no consiguieron consolidarse. Para una parte importante del público, el prometido "salto de calidad" que había planteado Milito durante la campaña electoral aún no se reflejó en el plantel.
La dirigencia quedó bajo presión tras el comienzo del Clausura
El clima también se tensó por la salida de Gustavo Costas, uno de los grandes ídolos del club y entrenador durante la etapa más exitosa de los últimos años. Su desvinculación dejó heridas abiertas entre muchos simpatizantes, que ahora observan con preocupación el rendimiento del equipo y la conformación del plantel para afrontar la temporada.
La eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana, el irregular primer semestre de 2026 y el riesgo de quedarse sin competencias internacionales en 2027 incrementaron la exigencia sobre la conducción deportiva e institucional. En ese contexto, la derrota frente a Tigre marcó un punto de quiebre y dejó en evidencia que la paciencia de buena parte de los hinchas comenzó a agotarse.