A pesar de haber registrado una leve baja mensual del 2,1% en agosto debido a la reducción estacional en el consumo de gas y electricidad tras el pico invernal, el costo de la canasta de servicios públicos para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) trepó a $289.622 al mes. Según el último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-CONICET), la canasta experimentó un incremento interanual del 54% respecto de agosto de 2025, ubicándose 20 puntos porcentuales por encima de la inflación estimada para el mismo período (34%).
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De esta manera, el desembolso en tarifas de energía eléctrica, gas natural, agua potable y transporte pasó a representar el 15% de un salario promedio registrado (RIPTE), estimado en $1.993.280. En la comparación de largo plazo, el reporte destaca que entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 la canasta de servicios públicos acumuló un aumento del 944%, multiplicando por casi cuatro veces la evolución general de los precios (249%).
Transporte como eje de gasto, desagregado tarifario y cobertura de subsidios
El transporte se consolidó como el servicio con mayor incidencia económica dentro del presupuesto familiar, además de ser el rubro de mayor aceleración en la comparación interanual.
Respecto de la composición del gasto, la evolución por servicio y el nivel de cobertura estatal de los costos, el estudio del IIEP detalla los siguientes aspectos clave:
En relación con el peso del transporte en la canasta, el gasto medio mensual se ubicó en $123.726, representando el 43% del total de la canasta de servicios. El rubro registró una suba interanual del 69% (explicando por sí solo 27 de los 54 puntos de incremento del indicador global). Los valores vigentes fijaron el boleto mínimo de colectivo en $853 en CABA, $1.111 en el GBA y $743 para líneas interjurisdiccionales, mientras que el subte alcanzó los $1.684 y el tren los $420.
En cuanto al comportamiento de la energía eléctrica, gas y agua, los cuadros tarifarios del segmento residencial N1 promediaron facturas de $61.308 en electricidad (suba interanual del 50%) y $61.613 en gas natural (+43% interanual). Si bien registraron bajas mensuales del 10,1% y 5% por menor consumo, los componentes variables de las tarifas aplicaron subas del 2% y 5,7% respectivamente. Por su parte, el servicio de agua potable demandó $42.975 mensuales, acumulando un alza interanual del 38%.
Sobre la cobertura estatal y el esquema de subsidios, el informe señala que en agosto los usuarios del AMBA cubrieron en promedio el 55% del costo real de los servicios, mientras que el Estado aportó el 45% restante mediante subsidios. Para el segmento eléctrico residencial, la cobertura del usuario alcanza el 63% de los precios de referencia, mientras que en el gas natural los hogares cubren el 60% del costo de abastecimiento.
Impacto en el poder adquisitivo
El reordenamiento tarifario y la modificación de los esquemas de subsidios focalizados (SEF) alteraron la estructura de consumo de los hogares en el AMBA.
Mientras que en agosto de 2025 un salario registrado promedio equivalía a la compra de 8,1 canastas de servicios, un año después ese poder de compra se redujo a 6,9 canastas, consolidando a los servicios regulados como un componente de peso creciente dentro del gasto mensual.