El consumo sigue en retroceso: Las ventas minoristas pyme volvieron a caer en julio por el impacto de los gastos fijos en los ingresos

La retracción se explicó por la absorción de los ingresos familiares en gastos fijos de servicios y el agotamiento del aguinaldo, lo que derivó en la concentración del consumo en alimentos y bienes esenciales en detrimento de indumentaria, durables y artículos para el hogar.

Domingo, 09 de agosto de 2026 a las 23 22

Por Redacción

Domingo, 09 de agosto de 2026 a las 23:22

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a contraerse durante julio al registrar una caída interanual del 3,8%, de acuerdo con el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El indicador tampoco logró mostrar señales de reactivación en la comparación mensual, donde anotó un retroceso desestacionalizado del 2,1% respecto de junio. Con este desempeño, la actividad comercial pyme acumula un deterioro del 2,7% en los primeros siete meses de 2026.

El comportamiento del consumo durante el séptimo mes del año estuvo atravesado por el agotamiento del efecto de liquidez temporario que había aportado el medio aguinaldo en junio, sumado a la mayor incidencia presupuestaria de las tarifas de servicios públicos y gastos fijos asociados a la temporada invernal.

Esta dinámica derivó en un patrón de compra marcadamente defensivo por parte de los hogares:

  • Prioridad en esenciales: La demanda familiar se concentró casi exclusivamente en alimentos de primera necesidad, medicamentos recetados e insumos de reposición inmediata.

  • Postergación de durables: Se profundizó el aplazamiento en la compra de bienes de mayor valor unitario, tales como indumentaria, muebles, artículos para el hogar y bienes durables en general.

  • Percepción de los comerciantes: El 44,5% de los propietarios pyme describió la situación de su negocio como desfavorable (un incremento de 1,4 puntos porcentuales frente a junio), mientras que un 48,1% calificó el nivel de actividad como estable.

Comportamiento por rubros, auge del canal digital y clima de inversión

La retracción de las ventas afectó a seis de los siete sectores relevados por la entidad empresaria. El golpe más severo se constató en Textil e indumentaria, con una caída interanual del 5,6%, seguido por el rubro de Bazar, decoración y muebles (-5,5%) y la categoría de Alimentos y bebidas (-5,4%). La única excepción positiva estuvo representada por Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que logró sostener un leve incremento del 1% interanual.

En cuanto a la modalidad de venta y las condiciones operativas de los comercios, el informe refleja distorsiones y matices operativos:

  • Brecha de canales: Mientras el comercio tradicional mostró registros negativos, las ventas físicas que contaban con plataforma digital propia experimentaron un salto interanual del 14,9% en el canal online, aunque con una leve pausa desestacionalizada del -0,1% frente a junio.

  • Estrategias de financiamiento: Frente a las restricciones en el acceso al crédito bancario tradicional, las promociones con billeteras digitales, los descuentos por pago al contado y los acuerdos con entidades financieras resultaron decisivos para evitar una caída mayor en el volumen transaccionado.

  • Rentabilidad y cautela: Las pymes comerciales continúan expuestas a una doble presión de costos crecientes (logística y reposición) combinada con la competencia de productos importados y del circuito informal. En este contexto, el 61,5% de los empresarios considera que no es un buen momento para concretar inversiones de capital.

  • Perspectivas a 12 meses: Pese al freno en las inversiones inmediatas, el componente de expectativas mostró un sesgo más optimista: el 42,4% de los encuestados prevé una mejora en la situación de su negocio hacia el próximo año (subió 4,7 puntos porcentuales respecto al mes previo), en tanto que un 46,3% aguarda que la actividad se mantenga estable.

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