En un contexto internacional adverso, el riesgo país sube a 717 puntos en el arranque de las operaciones de este viernes, con un alza de 13 unidades con relación al cierre previo. El salto ocurre en medio de un nuevo deterioro de los bonos de la deuda pública que muestran bajas de hasta 1,1 %.
Estos movimientos están relacionados con el aumento del precio del petróleo, que supera los US$116 el barril de Brent, ante la falta de resolución en el conflicto de Medio Oriente.
El encarecimiento del crudo vuelve a instalar el riesgo de una mayor presión inflacionaria a escala global, lo que podría complicar las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales, especialmente de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Para las economías emergentes, este escenario resulta particularmente adverso. La perspectiva de tasas internacionales más elevadas durante más tiempo reduce el atractivo de los activos de mayor riesgo y encarece las posibilidades de acceder al financiamiento externo.
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