El mercado inmobiliario porteño muestra una paradoja. La cantidad de escrituras de compraventa se mantiene estable. En abril se firmaron 5.472 operaciones, prácticamente la misma cifra que un año atrás.
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El problema está en otra parte: el financiamiento. Los préstamos hipotecarios se derrumbaron. La clase media, que necesita crédito para acceder a la vivienda, quedó afuera.
Según el informe del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, en abril se concretaron apenas 609 escrituras con hipoteca.
Ese número representa una caída interanual del 48,9%. Es decir, se firmó la mitad de los créditos hipotecarios que hace un año. La participación de las hipotecas sobre el total de las compraventas también bajó. Pasó del 15% en marzo al 11,1% en abril.
El sueño de la casa propia se aleja: las hipotecas cayeron 48,9% en abril
El monto total involucrado en las operaciones de abril alcanzó los $861.110 millones. Ese número es un 18,4% más alto que en el mismo mes de 2025.
Pero la explicación no es una mayor actividad, sino la inflación. Medido en dólares oficiales, el valor promedio de las operaciones cayó 2,5%. La gente sigue comprando y vendiendo, pero con precios ajustados.
La presidenta del Colegio de Escribanos porteño, Magdalena Tato, analizó los números y fue clara sobre el diagnóstico: “A nivel general de compraventas, claramente es un empate respecto al mismo mes de 2025. Pero en materia de hipotecas, hubo la mitad de las operaciones que hace 12 meses: esto explica que el mercado sigue generando movimiento más allá de la desaceleración en préstamos”.
El regreso de las líneas UVA había generado expectativas. Durante los primeros meses de 2025, muchos creyeron que el crédito hipotecario volvía para quedarse.
Pero los números de abril muestran lo contrario. El financiamiento bancario no termina de despegar y los compradores de clase media quedan atrapados entre la inflación y la falta de préstamos accesibles.
En el sector inmobiliario observan una tendencia clara. Tras el impulso inicial que generó el regreso del crédito hipotecario, el mercado comenzó a mostrar señales de desaceleración en las operaciones financiadas.
La buena noticia es que la actividad no se detiene del todo. Pero el motor del movimiento sigue siendo el mismo de siempre: compras al contado, ahorristas con capital previo, y muy pocos créditos.