El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto registró una variación mensual del 1,7%, registrando el nivel más bajo desde junio del año pasado. Con este resultado, la inflación acumulada en lo que va del año alcanzó el 21,3%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 33,5%. El dato oficial se posicionó en línea con las expectativas previas del mercado financiero y las consultoras privadas.
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La cifra representó una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales en comparación con el 2,1% reportado en julio, reflejando una moderación impulsada por menores incrementos en alimentos y la contención de precios regulados.
Factores de la desaceleración, proyecciones y dinámica de la canasta
El resultado oficial coincidió con el rango estimado por los analistas privados y la tendencia adelantada por los indicadores estadísticos subnacionales.
Respecto de las declaraciones oficiales, las previsiones de las consultoras y la composición de los precios, se destacan los siguientes datos centrales:
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Reacción de la conducción económica: Tras conocerse la medición oficial, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la tendencia a la baja al afirmar: “La inflación de agosto fue la más baja en 14 meses”. A su vez, remarcó: “El Índice de Precios al Consumidor (IPC Nacional) registró una variación de 1,7% mensual en agosto, la menor suba desde junio del año pasado y el ritmo más bajo para un mes de agosto desde 2017”.
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Alineación con las previsiones del mercado: Las proyecciones privadas anticipaban un rango de variación entre el 1,4% y el 1,9%, con una mayor concentración de estimaciones entre el 1,6% y el 1,7%. La moderación del índice se explicó por el menor ritmo de aumentos en el rubro alimentos, la menor presión de tarifas reguladas y la reversión de factores estacionales —como el turismo— que habían empujado al alza la cifra de julio debido a las vacaciones de invierno.
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Anticipo de la Ciudad de Buenos Aires: La medición de la inflación en CABA había mostrado previamente una variación del 1,7% en agosto (frente al 2,9% anotado en julio). Aunque las canastas y metodologías poseen ponderaciones distintas entre bienes y servicios, el número porteño funcionó como un anticipador de la desaceleración a nivel nacional.
Monitoreo sobre los componentes subyacentes del índice
Analistas del sector financiero mantienen la atención sobre la estructura interna del IPC nacional para evaluar la sostenibilidad del ritmo de desaceleración.
El foco del mercado se concentra en analizar en qué medida la reducción de la inflación general responde al alivio puntual de rubros estacionales o si evidencia una contención extendida sobre la inflación núcleo en el resto de los bienes y servicios de la economía.