Los centros de votación abrieron este domingo en todo el territorio de Brasil para celebrar una histórica segunda vuelta presidencial en la que cerca de 160 millones de electores habilitados eligen al próximo jefe de Estado. La contienda contrapone el proyecto de continuidad liderado por el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva con la plataforma de oposición encarnada por el senador y candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro.
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En el sistema electoral brasileño el sufragio es obligatorio para los ciudadanos alfabetizados de entre 18 y 70 años, registrando sanciones económicas menores en caso de inasistencia no justificada. Por su parte, la emisión del voto es optativa para los jóvenes de 16 a 18 años, los adultos mayores de 70 y las personas no alfabetizadas, en tanto que para la comunidad de brasileños residentes en el exterior la obligatoriedad rige de forma exclusiva durante los comicios presidenciales.
Lula da Silva votó en San Pablo con duras críticas hacia la oposición
El presidente Lula da Silva emitió su voto a primera hora de la mañana en el estado de San Pablo. Al retirarse de la mesa de sufragio, el mandatario apuntó de manera frontal contra la figura de Flávio Bolsonaro, cuestionando severamente sus posturas políticas y su preparación para la gestión pública. "Jamás imaginé que iba a disputar elección contra una persona sin calificación, sin moral, con un parapolicial. Tiene actitud para mentir, se lo educó para que mintiera. Estoy seguro que el pueblo de Brasil no permitirá que un parapolicial ocupe el Palacio del Planalto", aseveró ante la prensa.
En su declaración, el líder del Partido de los Trabajadores enmarcó la jornada democrática en un contrapunto entre sovereignty e influencia extranjera, asegurando que la ciudadanía elegirá entre su administración —que postula la defensa irrestricta de la soberanía nacional— y la plataforma liberal de su oponente. La derecha "quiere gobernar con la bandera estadounidense", afirmó Lula tras sufragar, agregando que la elección definirá un modelo institucional donde los colores patrios de Brasil "sean respetados".
Flávio Bolsonaro sufragó en Río de Janeiro y llamó a cambiar el rumbo del país
Por su parte, el candidato presidencial del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, emitió su voto en la escuela municipal Barão Homem de Mello, ubicada en la ciudad de Río de Janeiro. Acompañado por su esposa Fernanda Antunes Figueira y escoltado por un fuerte dispositivo de seguridad bajo una persistente lluvia, el senador acudió a las urnas vistiendo la tradicional camisa amarilla con el número 22 en el pecho.
Al salir del recinto escolar, el representante de la ultraderecha convocó a los votantes a inclinar la balanza hacia la oposición. "Llegó el momento de cambiar. Brasil no soporta más cuatro años de la manera de cómo están las cosas ahora. Entonces no hay por qué seguir insistiendo con esto", manifestó ante los medios. Sosteniendo que durante la actual gestión "todo el mundo empeoró", el legislador focalizó sus críticas en el deterioro de la seguridad y las dificultades macroeconómicas, concluyendo que "la esperanza se convirtió en miedo para los brasileños" y asegurando que "Brasil va a cambiar. Brasil va a vencer".