Nepal, bajo el agua: 626 muertos y 2.400 desaparecidos por la peor inundación del siglo

Los equipos de rescate trabajan contrarreloj mientras las morgues colapsan y cientos de cuerpos esperan ser identificados

Sabado, 29 de agosto de 2026 a las 18 11

Por Ezequiel Bucetto

Sabado, 29 de agosto de 2026 a las 18:11

La tragedia en Nepal no para de crecer. Las autoridades actualizaron este sábado el balance de la devastadora riada que golpeó al país, y las cifras son escalofriantes: 626 muertos y 2.426 desaparecidos. Entre ellos, 517 ciudadanos extranjeros.

La catástrofe comenzó con una violenta riada en la cuenca del río Bhote Koshi, cerca de la frontera con el Tíbet.

El desastre fue provocado por el desborde de un lago glaciar en el Himalaya, que liberó una masa de agua, lodo y rocas que arrasó pueblos enteros. Puentes y carreteras fueron destruidos, y miles de personas quedaron aisladas.

El nuevo informe fue difundido por la Autoridad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA). El viernes, el saldo era de 553 muertos y 937 desaparecidos, pero con el avance de los operativos y la incorporación de trabajadores de proyectos hidroeléctricos que permanecían incomunicados, las cifras se dispararon.

La catástrofe en Nepal ya dejó 626 muertos y más de 2.400 desaparecidos

Uno de los problemas más graves es la identificación de los cuerpos. Las morgues colapsaron por la cantidad de víctimas. Cientos de cuerpos todavía no pudieron ser reconocidos por sus familiares.

Ante las dificultades, las autoridades comenzaron a tomar muestras de ADN y a realizar entierros individuales identificados con números de referencia. En Chitwan, una de las zonas más golpeadas, ya se recuperaron más de 230 cuerpos.

Algunos cadáveres fueron encontrados a cientos de kilómetros del lugar donde se originó la riada.

A pesar de las dificultades, los equipos de rescate lograron poner a salvo a más de 4.400 personas. Se desplegaron helicópteros del Ejército y de empresas privadas, además de miles de efectivos de las fuerzas de seguridad.

Lo que más preocupa de la situación actual es que el estado del terreno complica cada paso: desprendimientos, barro y puentes destruidos dificultan el acceso a las zonas más afectadas.

Mientras continúa la búsqueda, las autoridades mantienen la alerta ante posibles nuevas crecidas. La inestabilidad de la zona montañosa genera preocupación.

En el condado tibetano de Gyirong, China reportó siete muertos y cientos de desaparecidos. Sumando ambos países, la catástrofe ya dejó más de 630 muertos y cerca de 3.000 desaparecidos.

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