Agustín Colazo necesitó muy poco tiempo para empezar a dejar su marca en Gimnasia. El delantero convirtió dos goles en sus primeros 147 minutos con la camiseta albiazul y comenzó a consolidarse como una de las alternativas ofensivas del equipo de Ariel Pereyra.
Te puede interesar
El atacante llegó al Lobo con un desafío importante: cubrir la ausencia de Marcelo Torres, goleador del conjunto tripero, quien continúa recuperándose de una lesión grado 3 en el isquiotibial de la pierna derecha.
Pese a que Aldosivi, club en el que ya había jugado, volvió a mostrar interés en incorporarlo, Colazo eligió continuar su carrera en Gimnasia y rápidamente empezó a justificar su llegada.
En apenas dos presentaciones consiguió dos goles, una titularidad y sus primeros aplausos en el Bosque, números que reflejan el impacto inmediato que tuvo dentro del equipo.
Del debut con gol a la titularidad
El estreno de Colazo se produjo justamente frente a Aldosivi. Comenzó el encuentro entre los suplentes, pero tuvo que ingresar a los 22 minutos del primer tiempo y aprovechó rápidamente la oportunidad.
El delantero convirtió el primer gol de Gimnasia y fue protagonista de una presentación que terminó abriéndole las puertas del equipo titular para el siguiente compromiso.
Su actuación llevó a Pereyra a incluirlo desde el inicio ante Barracas Central, esta vez en el Estadio del Bosque. Y Colazo volvió a responder.
El atacante nuevamente abrió el marcador y encaminó otra victoria del Lobo, que terminó imponiéndose por 2 a 0 y alcanzó su tercer triunfo consecutivo.
Colazo permaneció en cancha hasta los 79 minutos, cuando fue reemplazado por Manuel Panaro, y salió acompañado por los primeros aplausos de los hinchas triperos.
Una nueva dupla para el ataque de Gimnasia
El partido frente a Barracas también marcó la primera vez que Colazo y Agustín Auzmendi compartieron la formación inicial.
La nueva dupla ofensiva comenzó así a tomar forma mientras Gimnasia espera por la recuperación de Torres, una de las piezas fundamentales del ataque durante la temporada.
Con apenas 147 minutos disputados y dos goles convertidos, Colazo empezó a ocupar con eficacia el espacio que dejó el goleador lesionado y se ganó rápidamente un lugar dentro de un equipo que atraviesa un buen momento.
El desafío ahora será sostener ese rendimiento y consolidarse en la ofensiva albiazul mientras Gimnasia continúa su camino en el torneo.
