El Gobierno tiene nuevo secretario nacional de Discapacidad.
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Se trata de Diego Masaragian, hasta ahora administrador nacional de Establecimientos de Salud, cargo al que había llegado en julio de 2025.
La designación fue confirmada este martes por el Ministerio de Salud, que le deseó una pronta recuperación a Pablo Di Liscia, el funcionario saliente que debió apartarse tras protagonizar un siniestro vial.
La noticia se conoció después de un día de incertidumbre. En las primeras horas de la mañana, Rodrigo Sbarra, secretario de Gestión Administrativa de la cartera sanitaria, había quedado al frente del área de manera interina.
Diego Masaragian es el nuevo secretario de Discapacidad tras la salida de Di Liscia
La medida se formalizó a través de la disposición 1376/2026, firmada por el ministro Mario Lugones, que establecía que Sbarra asumiría temporalmente hasta que Di Liscia pudiera retomar sus funciones.
Pero durante la tarde, el panorama cambió y Masaragian quedó confirmado como el nuevo titular.
Masaragian no es un desconocido en la estructura del Ministerio de Salud. Desde julio de 2025 estuvo a cargo de la gestión integral de los establecimientos hospitalarios nacionales que integran el organismo: los hospitales Posadas, Baldomero Sommer, Ramón Carrillo y Laura Bonaparte, además del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS). Ahora le toca un desafío distinto, en un área que viene golpeada por escándalos y denuncias cruzadas.
El comunicado oficial fue breve pero marcó la línea que pretende seguir la nueva gestión. "La prioridad es fortalecer los mecanismos de control, continuar las auditorías para asegurar una administración eficiente de los recursos y mejorar el acceso a las prestaciones para las personas con discapacidad", señaló la cartera sanitaria.
El escándalo por las presuntas coimas del 3% en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sacudió al Gobierno a mediados de año. Los audios atribuidos al exfuncionario Diego Spagnuolo mencionaban que Karina Milei cobraría un porcentaje de las compras de medicamentos.
A eso se sumó la denuncia del propio Gobierno sobre certificados de discapacidad falsos, que derivó en una investigación judicial y en la suspensión de miles de pensiones. En ese contexto, la designación de un nuevo secretario no es un simple trámite administrativo: es una señal política.
La Secretaría Nacional de Discapacidad tiene bajo su órbita la ejecución de políticas, prestaciones y auditorías que involucran a millones de personas.
El nuevo funcionario deberá lidiar con un sistema acechado por denuncias de corrupción, con prestaciones atrasadas y con una estructura que la propia gestión oficial describió como necesitada de "optimización". La promesa de reforzar los controles suena bien en el papel, pero la realidad del área es mucho más compleja.
Masaragian asume en un momento delicado. La causa por las presuntas irregularidades en la ANDIS sigue su curso en la Justicia, y el Gobierno intenta mostrar una imagen de transparencia mientras lidia con las consecuencias políticas del escándalo.
El nuevo secretario tendrá que demostrar que las auditorías no son solo un anuncio y que las prestaciones llegan a quienes las necesitan.