Este lunes, el Gobierno nacional presentó una denuncia penal contra cinco empresas vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en el archipiélago.
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La presentación la hizo el canciller Pablo Quirno con el patrocinio del procurador del Tesoro, Sebastián Amerio. Las empresas alcanzadas son Navitas Petroleum, JHI Associates y Eco (Atlantic) Oil & Gas, entre otras.
Según el Ejecutivo, todas tienen licencias del Reino Unido para explotar petróleo en la Cuenca Malvinas Norte, una zona que la Argentina reclama como propia.
La denuncia se basa en la Ley 26.659, que prohíbe este tipo de actividades sin autorización del Estado argentino. El gobierno ya había advertido que iba a endurecer las sanciones, y ahora pasó de las palabras a los hechos. La presentación no solo alcanza a las empresas, sino también a sus directores, gerentes y accionistas.
El Gobierno acelera la Base Naval en Tierra del Fuego y denuncia a petroleras
En paralelo, Milei firmó una instrucción para que el Presupuesto 2027 priorice la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. La orden fue para el ministro de Economía, Luis Caputo.
El proyecto, que demandaría entre 300 y 500 millones de dólares, busca fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur. El presupuesto debe enviarse al Congreso antes del 15 de septiembre.
La denuncia penal se da después de que el jueves pasado Milei anunciara en cadena nacional un endurecimiento de las sanciones contra las empresas que operen en Malvinas sin autorización argentina.
En las últimas horas, SLB, Halliburton y Baker Hughes —las principales empresas de servicios petroleros del mundo— ya habían comunicado que no participarán en proyectos en las islas.
El gobierno insiste en que la denuncia y la base naval son parte de una estrategia para defender los recursos naturales y la soberanía. Pero el proyecto Sea Lion, operado por Navitas y la británica Rockhopper, sigue en marcha.
La pregunta es si la denuncia penal va a lograr frenarlo o si, como pasó otras veces, el negocio va a seguir su curso mientras la Argentina mira desde afuera.