El Gobierno privatiza el Belgrano Cargas: 7.500 km de vías pasan a manos privadas por 50 años

El ministro Luis Caputo anunció la concesión de las líneas por medio siglo, con la posibilidad de que los inversores accedan a los beneficios del RIGI.

Miércoles, 19 de agosto de 2026 a las 20 59

Por Ezequiel Bucetto

Miércoles, 19 de agosto de 2026 a las 20:59

El gobierno de Javier Milei sigue adelante con su plan de vaciar el Estado de activos productivos.

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó este miércoles el llamado a licitación pública nacional e internacional para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias de cargas Belgrano, San Martín y Urquiza.

Son 7.594 kilómetros de vías que atraviesan 16 provincias y conectan con los principales puertos del país y con Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. La resolución se publicará mañana en el Boletín Oficial.

El Estado, que recuperó la operación de Belgrano Cargas en 2008 tras el fracaso de la anterior concesión privada, vuelve a entregar el servicio a manos privadas. Caputo lo justificó con el argumento de siempre: "El sector privado es quien puede poner el capital, la experiencia y asumir el riesgo que el Estado no logró sostener".

El plan privatizador de Milei: las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza a la venta

El discurso de Caputo es calcado al que usaron los gobiernos neoliberales de los años 90 para justificar el desguace del Estado. El funcionario aseguró que "desde 1970 la producción agropecuaria se multiplicó por seis y el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces".

Pero omitió decir que la empresa fue deliberadamente vaciada durante años para justificar exactamente esta privatización. El mismo argumento que usaron para desguazar Aerolíneas Argentinas, YPF y decenas de otras empresas que el Estado tuvo que reestatizar después.

La concesión será bajo un régimen de “acceso abierto”, que permitirá la entrada y salida de inversores. Además, podrán acceder al RIGI si invierten al menos US$200 millones en renovar las vías.

Es decir, el Estado no solo entrega las vías por medio siglo, sino que además les da beneficios fiscales a los que las compran. Una ganga para los privados, un despojo para los argentinos.

El secretario General de Unión Ferroviaria Oeste, Rubén "Pollo" Sobrero, fue lapidario: "Este Gobierno no tiene ni idea de qué hacer con los trenes. Todos los días salen con una boludez nueva. Están más perdidos que tuco en la neblina". Y cuestionó la coherencia del gobierno: "¿Por qué tenemos que poner plata en una empresa que, según ellos, vamos a vender?".

No es la primera vez que el gobierno de Milei mete la motosierra en el ferrocarril. En 2025, ya había suspendido la privatización de Trenes Argentinos por falta de compradores, pero el objetivo sigue siendo el mismo: deshacerse de todo lo que el Estado tiene para hacer caja.

Asì, el Belgrano Cargas es apenas una pieza más de un rompecabezas que incluye a AySA, Intercargo, Corredores Viales y decenas de otras empresas públicas que ya están en la mira.

Últimas noticias