Marcelo Martínez de Giorgi, juez federal, archivó por "inexistencia de delito" la denuncia realizada por Elisa Carrió por el "Operativo Puf", operación impulsada por los medios de comunicación hegemónicos opositores, la cual planteaba que existió un plan de ex funcionarios kirchneristas para perturbar la investigación en la causa de los Cuadernos.

Además, Carrió no fue aceptada como querellante ya que no resulto damnificada porque la maniobra no existió.

En base a las investigaciones que se llevaron a cabo y las pruebas que se obtuvieron, el magistrado sostuvo que "no se desprende la existencia de un accionar que pudiera tildarse delictivo, ni que, como consecuencia de ello, correspondiera atribuirle responsabilidad penal a persona alguna".

Lilita Carrió aseguró que recibió a "su nombre un sobre con la transcripción de escuchas telefónicas verosímiles pero de cuya autenticidad no podemos dar fe", y tras eso, envió a Mariana Zuvic y Paula Oliveto a realizar la denuncia, que según ella, dan cuenta de una operación de espionaje en la cual intervienen personas del servicio de inteligencia, el detenido Roberto Baratta y otros, con motivo de entorpecer la investigación de la causa judicial de los Cuadernos -caratulada Fernández Cristina y otros s/asociación ilícita” Nº 9608/18- mediante acciones contra el juez Claudio Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli.

En su escrito, De Giorgi sentenció: "Sin embargo, a través de las medidas que se realizaron en esta causa y en la n° 1341/19 del Jugado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n° 9, así como de las pruebas obtenidas en consecuencia, no puede afirmarse que el trámite de la causa 9608/18, de la secretaría n° 21 de este Juzgado Federal n° 11 (causa “de los cuadernos”), se haya visto perturbado. Tampoco que la maniobra denunciada en este proceso hubiera influido de alguna manera en las decisiones jurisdiccionales que allí que se tomaron".

"No se desprende la existencia de un accionar que pudiera tildarse delictivo, ni que, como consecuencia de ello, correspondiera atribuirle responsabilidad penal a persona alguna", aseguró el juez y concluyó: "Del desarrollo efectuado, queda descartado que las conversaciones y/o diálogos que se consignaron en ambas causas tuvieran la intencionalidad que se les atribuyó primigeniamente al efectuarse la denuncia. Como también –de haber tenido esa intención- evidentemente, a la luz de lo realmente ocurrido, no han logrado consumar el objetivo supuestamente perseguido de entorpecer el trámite de la conocida como causa ‘de los Cuadernos".