El subsistema del Sistema Vial Integrado (SisVial) —marco financiero creado bajo el decreto 976/01 para afectar específicamente una porción del Impuesto a los Combustibles Líquidos a la construcción, mantenimiento y reparación de la red vial nacional— presenta un nivel de subejecución acumulado del 73,8% desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
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Según documentos oficiales, balances contables e informes de cuentas ejecutados a través de la cuenta corriente 330.902/9 del Banco Nación, la administración central recaudó un total de $1.503.252 millones, pero solo destinó a obras $394.406 millones. Así lo confirmó el periodista Hugo Alconada Mon en el diario La Nación.
Al cierre de mayo de 2026, el fiduciario mantenía más de $1 billón inmovilizados en colocaciones financieras (títulos públicos y plazos fijos) y $37.761 millones en cuentas corrientes, en un contexto de paralización de obras y deterioro de las rutas nacionales.
El SisVial fue diseñado originalmente por exigencia del Banco Mundial para blindar la afectación técnica del tributo y evitar que sus ingresos fueran desviados hacia gastos corrientes del Tesoro. Sin embargo, el comportamiento de la ejecución refleja una marcada desaceleración:
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Evolución por período: Durante 2024 la tasa de ejecución fue del 11,3% ($40.668 millones ejecutados sobre $360.238 millones ingresados); en 2025 subió al 39% ($270.592 millones sobre $692.514 millones); mientras que en los primeros cinco meses de 2026 la utilización cayó al 18,5% ($83.144 millones sobre $450.500 millones).
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Equivalencia física: Estimaciones técnicas con base en licitaciones vigentes de Vialidad Nacional señalan que los fondos retenidos en instrumentos financieros habrían permitido intervenir entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial nacional, el equivalente a casi dos tercios de la infraestructura vial bajo órbita federal.
Pase a títulos del Tesoro, objeciones de auditoría y reclamos provinciales
Desde marzo de 2024, mediante el Decreto 215/24 y la Resolución 200/24 del Ministerio de Economía, la administración final de los fondos fiduciarios quedó centralizada en la Secretaría Legal y Administrativa que conduce Juan Ignacio Stampalija, previa intervención vinculante de la Secretaría de Hacienda a cargo de Carlos Guberman. Bajo esta directiva y en sintonía con el Decreto 425/2025, la estrategia de liquidez mutó progresivamente desde depósitos a plazo fijo hacia letras y bonos del Tesoro.
Al 31 de mayo de 2026, de la cartera de $1.001.018 millones invertidos por el fideicomiso, el 85,3% ($854.234 millones) estaba colocado en títulos públicos (Boncap y Lecap/Lecer) y el resto en plazos fijos ($146.784 millones). Desde el Banco Nación precisaron que la entidad opera exclusivamente como tesorería ejecutora de las órdenes dispuestas por el Palacio de Hacienda.
El viraje financiero y la falta de contrapartida física generaron advertencias técnicas e institucionales:
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Observaciones de auditoría externa: En el marco del préstamo 11744 con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para el Programa de Corredores Logísticos, auditores del Estudio Villares y Asociados señalaron que el aporte ejecutado con fondos de contraparte local del SisVial fue del 0%.
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Estado de la red: Informes de la Federación de Personal de Vialidad Nacional estiman que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado "regular o malo" debido a la falta de conservación, motivando reclamos públicos de gobernadores como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Alberto Weretilneck (Río Negro).
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Margen de discrecionalidad: Analistas en administración pública marcan que la prórroga presupuestaria aplicada en 2024 y 2025 amplió el margen de reasignación sobre los fondos fiduciarios, dinámica que se sostiene tras la aprobación del Presupuesto 2026 a fines de diciembre último.