En medio del drama que se vive en el sur del país por los incendios forestales que ya afectaron a más de 230.000 hectáreas, los gobernadores de las provincias de la Patagonia realizaron una reunión de trabajo y acordaron enviar un pedido al Congreso de la Nación para que trate con urgencia la Ley de Emergencia Ígnea durante las sesiones extraordinarias.
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De la cumbre virtual participaron Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz). Los datos expuestos durante el encuentro son alarmantes: "La Pampa registra más de 168.000 hectáreas quemadas, Chubut 45.000, Neuquén 6.000, Río Negro 10.000 y Santa Cruz 700".
Los mandatarios subrayaron que, si bien existe una coordinación operativa con el Gobierno nacional, la magnitud de la crisis climática requiere recursos extraordinarios para asistir a las comunidades y restaurar los ecosistemas.
El Congreso ante el desafío ambiental: Más allá de la Reforma Laboral
El pedido de los gobernadores llega en un momento clave: el próximo lunes 2 de febrero se reactivará la actividad en las Cámaras de Senadores y Diputados. Aunque el temario original del Ejecutivo se centraba en la baja de imputabilidad y la reforma laboral, la presión de las provincias busca colar la agenda ambiental. Para ello, ya mantuvieron contacto con el ministro del Interior, Diego Santilli, anticipándole que el objetivo es “contar con herramientas legales que permitan responder con mayor eficacia ante la emergencia”.
La sanción de esta norma no es solo simbólica; permitiría “destrabar fondos extraordinarios, agilizar la incorporación de medios aéreos y equipamiento, fortalecer la coordinación entre Nación y provincias, asistir de manera directa a las poblaciones damnificadas y planificar una respuesta integral”.
Crónica del Infierno: 50 días de combate extremo
En el terreno, la situación es crítica. Con llamas que superan los 50 metros de altura, brigadistas locales y refuerzos llegados desde Chile enfrentan condiciones extremas. El grupo de combate ha cumplido casi 50 días sin descanso, trabajando en la apertura de cortafuegos mientras la visibilidad se reduce a cero por el humo denso. La prioridad, según la Agencia Federal de Emergencias (AFE), ha pasado de frenar el fuego a “proteger las comunidades cercanas”.
Los focos más activos amenazan la villa turística de Cholila y los alrededores del Parque Nacional Los Alerces. Los testimonios de los residentes reflejan la desesperación: “han perdido parte del ganado y realizan esfuerzos para salvar lo que queda”, relató el vecino Hugo Huenelaf. Con ráfagas de viento de 50 km/h y temperaturas que rozan los 30 grados, el pronóstico es desalentador, convirtiendo la aprobación de la ley en una carrera contra el tiempo y el fuego.