El diputado chileno Javier Olivares Avendaño, presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado, generó un fuerte revuelo político al afirmar que las Islas Malvinas «son inglesas». El legislador, opositor al Gobierno de José Antonio Kast, expresó estas declaraciones durante una sesión en la Cámara de Diputados de Chile tras el anuncio en cadena nacional del presidente argentino Javier Milei sobre la soberanía en el Atlántico Sur.
Te puede interesar
Durante su intervención, el representante del Partido de la Gente trazó un paralelismo con una disputa territorial propia al sostener que "así como las Falklands son inglesas, el estrecho de Magallanes es chileno". Sus dichos impactaron de lleno en el arco político chileno al contradecir la postura diplomática manifestada recientemente por el propio oficialismo trasandino.
Contrapunto con la postura de José Antonio Kast
Las declaraciones de Olivares Avendaño generaron malestar dentro de la administración de Kast, dado que el mandatario chileno había respaldado de forma explícita el reclamo argentino apenas unos días antes, durante una reunión bilateral celebrada el 3 de septiembre en Santiago. Según informó la Oficina del Presidente argentina, Kast ratificó en esa oportunidad la necesidad de que la Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones para encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, en conformidad con las resoluciones de las Naciones Unidas.
Durante aquel encuentro, el presidente Milei agradeció el tradicional apoyo de Chile a la Cuestión Malvinas y valoró los esfuerzos por evitar la consolidación de actividades logísticas, pesqueras o hidrocarburíferas de carácter unilateral e ilegal en la zona disputada. La cumbre entre ambos jefes de Estado había marcado el inicio de una etapa de mayor cercanía bilateral tras las fricciones registradas durante la gestión chilena anterior.
Tensiones internas en el escenario parlamentario
El episodio dejó al descubierto las fricciones y visiones contrapuestas que persisten en el Congreso chileno respecto a la política exterior y a un tema de alta sensibilidad regional como la soberanía del Atlántico Sur.
Pese a formar parte del Partido de la Gente —una fuerza que se define en el centro del arco político y busca distanciarse tanto de la izquierda como de la derecha—, el posicionamiento de Olivares Avendaño expone la relación bilateral a las dinámicas del debate parlamentario interno trasandino.