Los hijos de Augusto Timoteo Vandor y Mario Eduardo Firmenich dialogaron en “Puentes en el Café Las Palabras”, el nuevo Podcast conducido por Eduardo Valdés. En un encuentro a corazón abierto, los hijos de los dirigentes políticos compartieron sus experiencias de vida y las dificultades que atravesaron relacionadas a sus historias familiares.

Marcela y Roberto Vandor relataron la historia de su padre y madre, que se conocieron como delegados de Fábrica de Phillips, y comentaron el miedo con el que vivieron durante su primera infancia.

Los años difíciles

Marcela expresó en este sentido: “Tuvimos que vivir cosas difíciles, mi madre tuvo problemas en inscribirnos en la escuela, recuerdo que sufríamos amenazas telefónicas y amenazas de bomba en el colegio. Hemos ido en patrullero al colegio”.

“Vivíamos con guardaespaldas, no íbamos solos a ningún lado”, expresó Roberto Vandor sobre la infancia que les tocó vivir, “Mi mamá sacaba fiado, crecimos en una casa de trabajadores”, destacó en referencia a los numerosos mitos de la supuesta fortuna que tenía el líder obrero metalúrgico.

Ante la pregunta sobre qué significaba llevar el apellido Vandor afirmó: “Orgullo y gratitud, a mi papá no lo conocí; pero sí a mi madre, una persona maravillosa”.

Roberto por su parte, se refirió a la filiación política de su familia: “Nosotros somos peronistas por tradición, por mamá y papá, crecimos en una familia peronista, de trabajo y esfuerzo”.

En esta edición, Valdés fue acompañado por el historiador Facundo Giampaolo, que reflexionó sobre los fusilamientos en José León Suarez que se rememoraron esta semana, y la distinta suerte y anonimato que tuvieron los responsables de esta matanza.

“Ningún responsable fue juzgado, ninguno de los fusiladores recibió la estigmatización que sufrieron estas personas. Nadie sabe quién fue Desiderio Fernández Suárez o el General Lorio, ambos responsables de los asesinatos en José León Suárez”.

Otro de los entrevistados, Mario Javier Firmenich relató su historia de vida y cómo fue salvado por un sacerdote cordobés “Nací en la cárcel de Devoto en el año 76, mi madre y mi abuela pudieron evitar que sea un chico apropiado logrando que el Sacerdote Luchesse, muy conocido en Córdoba, me llevara a su orfanato en esa provincia, donde me crió”.

Mario detalló lo que el sacerdote cordobés hizo para evitar que de niño fuera reconocido por la gente del General Menéndez en Córdoba “El cura, por una cuestión de seguridad, me cortó el lunar en la comisura, similar al de mi padre, para que no me reconocieran”.

A su vez relató el reencuentro con su familia: “A finales de 1981 mi madre volvió a buscarme, ahí es cuando el Cura Luchesse me contó quién era mi mamá. Tuve que construir todo ese vínculo con ella”.

Puentes #1| Vandor - Firmenich: Diálogo a Corazón Abierto

El rol fundamental de sus madres

Los hijos de los dirigentes políticos coincidieron en la importancia de crecer sin rencores y en el papel fundamental que cumplieron sus madres para que esto se lograra.

“Me siento identificada con vos, cómo contás tu vivencia sin pedir explicaciones, sin rencor. Es difícil ser Firmenich o Vandor, en algunas situaciones seguro nos ha pasado lo mismo”, destacó Marcela.

“Esto de vivir sin rencores es gracias al amor de nuestras madres, ese amor hacia la vida ha hecho que nosotros no andemos pidiendo explicaciones o echando rabia a ajenos”, respondió Mario.

Para finalizar, Eduardo Valdés resaltó el papel de las madres de ambas familias: “Las madres de ustedes pueden estar orgullosas de los hijos que criaron. A los padres los podremos seguir polemizando, pero que sus madres pueden estar orgullosas, eso seguro”.