La campaña comprende una serie de pozos distribuidos dentro de la cuenca Llanura Norte, considerada estratégica por la cantidad de perforaciones y su vinculación con las actividades productivas. Los controles alcanzan instalaciones que actualmente se encuentran en explotación y otras que permanecen inactivas, lo que permite reunir datos de diferentes sectores y obtener una visión más completa del sistema subterráneo.
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Cómo se realizan los controles
Los especialistas trabajan sobre una transecta, una línea territorial integrada por varios pozos seleccionados para efectuar mediciones comparables. Esta metodología facilita el análisis de los cambios que pueden presentarse entre un punto y otro de la cuenca, además de aportar información sobre la distribución y el movimiento del agua bajo la superficie.
Uno de los principales datos relevados es el nivel estático, que corresponde a la altura alcanzada por el agua dentro de una perforación cuando no funciona el sistema de bombeo. Su medición periódica permite observar posibles ascensos o descensos y comparar el comportamiento de los pozos utilizados con aquellos que no registran extracción.
Los equipos también controlan distintos parámetros físico-químicos. Entre ellos se encuentran el pH, la conductividad eléctrica, la salinidad, la temperatura y el oxígeno disuelto. Estos indicadores ofrecen una primera caracterización de la calidad del agua y permiten detectar variaciones que podrían requerir análisis más específicos.
Análisis de los ciclos hidrológicos
El monitoreo continuará durante los próximos períodos para ampliar la cantidad de registros disponibles. Una vez completadas las tareas de campo, San Luis Agua comparará los resultados con los correspondientes a otros ciclos hidrológicos, con la finalidad de establecer si las tendencias identificadas se mantienen o cambian a escala regional.
Los datos también serán incorporados a modelos de diferentes escenarios y balances hídricos de la cuenca. Esa información permitirá relacionar la disponibilidad del recurso con los niveles de extracción y las condiciones naturales, además de aportar criterios técnicos para planificar su administración en Las Palomas, Los Cajones, Lafinur y otras zonas productivas del norte provincial.
