River Plate volvió a marcar el ritmo del mercado de pases del fútbol argentino con una inversión que ya superó los 44,2 millones de dólares. La incorporación de Francisco Ortega, procedente de Olympiacos, elevó el gasto del club de Núñez, que además mantiene negociaciones avanzadas para incorporar a Thiago Almada, una operación que podría transformarse en la más costosa realizada por una institución argentina.
Te puede interesar
Las ventas y los ingresos sostuvieron la inversión
La dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo modificó la estrategia utilizada a comienzos de año y decidió apostar por compras definitivas para reforzar el plantel. Entre las incorporaciones sobresalieron Ángel Correa, hasta ahora la contratación más cara del mercado con una inversión cercana a los 15 millones de dólares, además de Francisco Ortega, Mauro Arambarri, Lucas Beltrán, Rafael Borré, Giovanni González, Nicolás Otamendi y Tobías Andrada.
Desde el club explicaron que el respaldo económico llegó de diferentes fuentes. El último balance reflejó un superávit de 40 millones de dólares, impulsado por las ventas de futbolistas, los aportes de más de 350.000 socios, la recaudación del Estadio Monumental, los ingresos por el naming del estadio y los contratos vinculados a los recitales. Entre las operaciones más importantes apareció la transferencia de Franco Mastantuono, ejecutada mediante la cláusula de rescisión por 45 millones de euros.
Almada puede romper todos los récords
La dirigencia también avanzó en las conversaciones con el Atlético de Madrid para incorporar a Thiago Almada, una negociación que podría cerrarse por más de 20 millones de euros por el 50% del pase. Si el acuerdo prospera, River establecerá un nuevo récord para el fútbol argentino en materia de inversión por un futbolista.
Con este escenario, el conjunto de Marcelo Gallardo protagonizó uno de los mercados de pases más fuertes de los últimos años y amplió la diferencia económica con el resto de los clubes del país. El desafío ahora pasará por trasladar esa inversión al rendimiento dentro de la cancha y convertir el fuerte desembolso en resultados deportivos.