El conflicto salarial que atraviesa el transporte urbano de Santa Fe tendrá este miércoles un nuevo capítulo. Representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y de las empresas volverán a reunirse desde las 14 para intentar acercar posiciones después de varios días de tensión que ya tuvieron consecuencias sobre el funcionamiento de los colectivos.
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La discusión tiene como eje el cumplimiento del acuerdo salarial alcanzado para los trabajadores del sector y, particularmente, el pago de los montos retroactivos. Según plantearon las compañías, afrontar esos compromisos representa alrededor de $750 millones para el sistema santafesino, una cifra que aseguran no estar en condiciones de cubrir con los recursos actuales.
Las empresas sostienen que podrían avanzar con la actualización de los salarios hacia adelante, pero advierten que el principal obstáculo está en las sumas acumuladas correspondientes a meses anteriores. Frente a esa situación, reclaman una mayor participación económica tanto de la Municipalidad de Santa Fe como del Gobierno provincial para evitar que el costo termine trasladándose completamente a la tarifa.
La nueva audiencia se producirá además después de una semana marcada por asambleas de choferes en distintas cabeceras, que provocaron demoras e interrupciones temporales en diferentes líneas. El conflicto mantiene así en alerta a los usuarios ante la posibilidad de que vuelvan a registrarse complicaciones si no aparece una solución en la negociación.
Uno de los últimos episodios ocurrió el lunes, cuando una retención temporal afectó a las líneas C Azul, 2, 3, 8, 13, 16 y 18. Las unidades dejaron de circular durante algunas horas de la tarde y posteriormente retomaron sus recorridos habituales. Esa medida estuvo vinculada a reclamos por incumplimientos patronales y coincidió con la discusión abierta por los salarios.
La discusión por los fondos para el transporte
El planteo empresario también vuelve a poner en primer plano el esquema de financiamiento del transporte público del interior. Las compañías remarcan las diferencias respecto del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el acuerdo salarial para los trabajadores estuvo acompañado por asistencia económica nacional.
En Santa Fe, en cambio, los empresarios consideran que necesitan incorporar nuevos recursos para sostener el aumento de los costos laborales. Por ese motivo, además de reclamar aportes municipales y provinciales, plantearon como una de las alternativas revisar el mecanismo mediante el cual se financia el Boleto Educativo Gratuito.
La posibilidad de trasladar una parte de esos costos al boleto también forma parte de la discusión. Desde las empresas advierten que un nuevo incremento tarifario podría generar una caída adicional en la cantidad de pasajeros y afectar los ingresos del propio sistema, por lo que buscan otras fuentes de financiamiento antes de avanzar por ese camino.
Mientras tanto, UTA mantiene el reclamo para que se garantice el cumplimiento de la actualización salarial acordada. La sucesión de asambleas y retenciones de tareas mostró durante los últimos días que la falta de una definición puede repercutir directamente sobre las frecuencias y la prestación del servicio.
La reunión prevista para este miércoles a las 14 buscará determinar si existe margen para alcanzar un entendimiento entre las partes y, principalmente, definir quién afrontará los recursos necesarios para cubrir los retroactivos. El resultado será seguido de cerca por los usuarios, después de varios días en los que el conflicto laboral comenzó a alterar el funcionamiento cotidiano de los colectivos santafesinos.
La negociación se sigue con especial atención por el impacto que las asambleas y las demoras pueden tener en el servicio de colectivos de Santa Fe. Por el momento, el conflicto está vinculado al reclamo por los retroactivos salariales y no implica necesariamente un paro general del transporte.
