El bolsillo de los argentinos vuelve a ajustarse. El gobierno de la provincia de Buenos Aires aplicó este jueves un aumento del 6,71% en las tarifas de los peajes que integran el Sistema Vial Integrado del Atlántico (Svia).
Te puede interesar
La medida, que impacta en las principales rutas hacia Mar del Plata y la Costa Atlántica, llega justo en plenas vacaciones de invierno, cuando miles de familias planean su escapada a la playa.
La decisión fue establecida mediante la Resolución 544/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos. El incremento responde al mecanismo de actualización trimestral previsto en el contrato de concesión del sistema vial, basado en el Coeficiente de Variación Tarifaria (CVT).
Este indicador toma como referencia un 55% del Índice de Salarios, un 25% del IPIM y un 20% del IPC.
Las vacaciones de invierno arrancan con un aumento: los peajes a la Costa subieron 6,7%
Para un auto particular (categoría 1), los nuevos valores son los siguientes: en Samborombón (Ruta 2), el peaje pasa a $7.900. El mismo valor rige para Maipú (Ruta 2) y La Huella (Ruta 11).
En Mar Chiquita (Ruta 11), el costo es de $3.700, mientras que en General Madariaga (Ruta 74) se abonan $3.300. Quienes utilicen TelePASE tendrán un descuento mínimo, con tarifas de $7.856,80 y $3.614,12 respectivamente.
El ajuste llega en un momento particularmente sensible. Las vacaciones de invierno ya empezaron y la Costa Atlántica es uno de los destinos favoritos de las familias argentinas. Viajar a Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar, Partido de La Costa o San Bernardo ahora implica un gasto extra en peajes que se suma al costo de los combustibles, el alojamiento y la comida.
La realidad es que el bolsillo de los trabajadores y la clase media, que ya viene golpeado por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, vuelve a ser el que paga la cuenta.
El incremento de los peajes es una muestra más de que el ajuste no discrimina. No solo alcanza a los servicios públicos, los combustibles y los alimentos, sino también a las vacaciones de los argentinos.
La clase media, que ya tuvo que resignar el viaje al exterior por el dólar caro, ahora ve cómo incluso moverse dentro del país se vuelve cada vez más difícil