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Conmoción en Caballito: encontraron muerto a un profesor de la UBA en su domicilio, tenía las manos atadas y un trapo en la boca

La Justicia porteña investiga la muerte de David Walter Aguirre, profesor de la UBA de 55 años, cuyo cuerpo fue hallado maniatado con precintos y amordazado en su departamento de Caballito este miércoles.

Miércoles, 04 de marzo de 2026 a las 23 13

Por Redacción

Miércoles, 04 de marzo de 2026 a las 23:13

Un conmocionante hecho sacudió este miércoles al barrio porteño de Caballito. Un profesor, llamado David Walter Aguirre, de 55 años de edad fue encontrado muerto en su domicilio ubicado en la calle Hidalgo. 

El hecho fue descubierto alrededor de las 14:15 en un edificio situado en la calle Hidalgo al 375. La alerta ingresó a la central de emergencias 911 luego de que un colaborador de la víctima ingresara al departamento del primer piso y se encontrara con una escena tétrica.

Al arribar los efectivos de la Policía de la Ciudad, se entrevistaron con César David Tintilay, empleado administrativo de la víctima, quien relató que al entrar al inmueble encontró a su jefe "atado con precintos y con un trapo en la boca".

Minutos después, personal del SAME arribó al lugar, pero los médicos solo pudieron constatar el fallecimiento del hombre, cuya identidad fue confirmada como David Walter Aguirre, de 55 años. Aguirre no solo residía en ese departamento, sino que también lo utilizaba como base para sus tareas administrativas y profesionales vinculadas a su rol en la Universidad de Buenos Aires.

Las hipótesis: Sin puertas forzadas pero con desorden

La División Homicidios de la Policía de la Ciudad tomó el control de la escena para realizar las pericias correspondientes. Según las primeras observaciones de los investigadores, el departamento presentaba signos evidentes de desorden, lo que en una primera instancia podría apuntar a un robo. Sin embargo, existe un dato técnico que ha cobrado una relevancia fundamental en el expediente: no se encontraron puertas ni ventanas forzadas.

Este detalle orienta la investigación hacia dos posibilidades principales:

  1. Conocimiento previo: La víctima pudo haber permitido el ingreso de su atacante.

  2. Entrega o llave: Alguien con acceso previo al inmueble pudo haber ingresado sin necesidad de violencia sobre los accesos.

Por el momento, la Justicia no descarta ninguna línea de investigación, evaluando desde un robo que terminó de la peor manera hasta un ataque planificado vinculado al entorno personal, académico o laboral de Aguirre.

Ejes de la investigación: Cámaras, documentos y equipos electrónicos

La causa, que se encuentra bajo estricta reserva judicial, ha comenzado a ramificarse en diversas medidas de prueba. Dado que el departamento funcionaba también como oficina, los investigadores planean realizar una auditoría sobre:

  • Equipos electrónicos: Análisis de computadoras y teléfonos para rastrear las últimas comunicaciones del profesor.

  • Documentación laboral: Registros de actividad que puedan identificar personas con contacto frecuente o conflictos recientes.

  • Cámaras de seguridad: Relevamiento de los domos públicos y cámaras privadas de la calle Hidalgo y arterias adyacentes para reconstruir las últimas horas de Aguirre.

Los especialistas de la Policía Científica trabajaron durante horas en el levantamiento de rastros y ADN en los precintos y el trapo utilizado para amordazar a la víctima. Asimismo, se ha ordenado la toma de testimonios a los vecinos del edificio para determinar si se escucharon ruidos, gritos o movimientos inusuales durante la madrugada o la mañana del miércoles.

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