La crisis operativa y financiera de la aerolínea low cost Flybondi alcanzó su punto más crítico. La compañía aérea lleva nueve días consecutivos con la totalidad de sus vuelos cancelados, dejando en tierra a miles de pasajeros y profundizando un escenario de virtual quiebra.
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Según registros de la plataforma especializada Failbondi, la empresa no transporta pasajeros desde el pasado 1° de julio, jornada en la que operó apenas diez servicios —ocho de ellos con severas demoras— y canceló otros seis.
Desde el 2 de julio, la parálisis de la flota ha sido absoluta. Dado que el sistema de reservas de la firma recién muestra operaciones programadas a partir del próximo lunes 13 de julio, el sector aeronáutico da por descontado que la aerolínea completará un piso mínimo de 11 días de inactividad total, en medio de denuncias por la inacción de los organismos de control estatales como la ANAC y la Secretaría de Transporte.
Corte de combustible y asfixia financiera
Si bien la empresa conducida por el empresario Leonardo Scatturice ha evitado emitir un comunicado oficial para explicar el apagón operativo, fuentes del sector aerocomercial afirman que la parálisis responde a un corte en la cadena de pagos con su principal proveedor de insumos críticos:
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Restricción de YPF: La petrolera bajo control estatal habría suspendido el crédito en cuenta corriente para la provisión de jet fuel (combustible aeronáutico), exigiendo una modalidad de pago por anticipado que la transportadora no puede afrontar.
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Descalabro corporativo: La crisis financiera arrastró la estructura de conducción de la firma. En junio pasado, renunció su CEO, Paz Lovisolo, tras apenas cuatro meses de gestión, una dimisión que se sumó a una ola de salidas en el segmento ejecutivo que la compañía aún no ha logrado reemplazar.
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Incumplimiento de retiros: Ex-trabajadores de la aerolínea denunciaron públicamente que la empresa cesó de forma unilateral el pago de las cuotas correspondientes a los acuerdos de retiro voluntario que se habían firmado ante escribano público a comienzos de año.
Pedidos de quiebra y el frente judicial
La insolvencia comercial de Flybondi ya se dirime en los tribunales comerciales a través de dos pedidos explícitos de quiebra presentados por proveedores clave de la logística turística y hotelera
| Acreedor Demandante | Rubro Comercial | Monto del Reclamo Judicial |
| Hotel Presidente | Alojamiento de tripulaciones y contingentes | $660.000.000.- |
| Manuel Tienda León | Servicio de transfers y logística terrestre | $120.000.000.- |
Venta de pasajes activa y desprotección del usuario
La principal polémica que rodea el caso radica en que, pese a tener los aviones en tierra y carecer de previsiones operativas certeras, Flybondi continúa comercializando pasajes a través de sus canales digitales de forma regular y sin emitir alertas a los usuarios sobre el estado de la red.
Los damnificados denuncian que los avisos de cancelación son enviados por la empresa por correo electrónico el mismo día programado para el viaje, cuando los usuarios ya se encuentran en las terminales aeroportuarias o con los vuelos previamente borrados de las pantallas de Aeroparque y Ezeiza.
Ante la falta de ventanillas de contingencia, los pasajeros se ven obligados a iniciar extensos reclamos administrativos para intentar recuperar el valor nominal de sus tickets, en un contexto donde ni la Subsecretaría de Transporte Aéreo ni la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) han emitido sanciones o medidas cautelares para frenar la venta preventiva de la empresa.