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Fuego en Chubut: ya son 35.000 las hectáreas afectadas y hay áreas en estado crítico

Chubut enfrenta el que podría ser el peor incendio forestal de las últimas dos décadas en la Patagonia. El foco en Los Alerces y Cholila se mantiene fuera de control, con comunidades rodeadas por el fuego y brigadistas que piden más ayuda. 

Lunes, 26 de enero de 2026 a las 16 01

Por Redacción

Lunes, 26 de enero de 2026 a las 16:01

Los incendios forestales que afectan a la provincia de Chubut continúan avanzando sin control y profundizan un escenario crítico en la región cordillerana. Las cifras son devastadoras: con más de 35 mil hectáreas consumidas por las llamas, el fuego se mantiene activo desde hace semanas y obliga a un despliegue permanente de brigadistas, bomberos voluntarios y personal de apoyo que, pese a los esfuerzos sobrehumanos, no logra contener el avance del frente ígneo.

El foco más comprometido se extiende sobre el Parque Nacional Los Alerces y las áreas próximas a Villa Lago Rivadavia y Cholila. Durante el último fin de semana, la combinación de altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento funcionó como un combustible natural que potenció la propagación de las llamas, acercando el peligro a zonas residenciales e infraestructura básica.

En las últimas horas, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, dio detalles de los operativos que se están llevando a cabo con despliegue en distintos puntos de la provincia. Y además pidio declarar al "Ecocidio", como una "figura del Código Penal", para endurecer la penas sobre quienes inicien este tipo de incendios. 

"Bajo el humo y sin información": El testimonio desde Cholila

La situación en Cholila es especialmente delicada. El pueblo permanece rodeado por el fuego y el humo, con campos arrasados y familias en riesgo. La angustia de los vecinos no solo nace de la cercanía del fuego, sino de lo que perciben como un vacío de coordinación por parte del Estado. Daniela Cantero, vecina de la localidad, describió un panorama desolador: “Está todo prendido fuego. Estamos bajo el humo y súper preocupados porque no hay información oficial. No tenemos un plan de evacuación”.

La desesperación alcanzó su pico máximo el domingo por la noche. Según el relato de Cantero, “anoche fue súper crítica: los brigadistas y los autoconvocados quedaron encerrados por el fuego”. Ante la magnitud del desastre, los recursos parecen ser meramente simbólicos: “Recién estaba operando un helicóptero, pero con uno solo parar este incendio es imposible”, advirtió, señalando además que las llamas ya han destruido los medios de vida de numerosas familias y amenazan instituciones educativas.

Solidaridad vecinal frente a la desorganización

Ante la ausencia de un plan estatal articulado desde Nación, la comunidad ha tenido que autoorganizarse para sobrevivir. La comunicación no llega por canales oficiales, sino a través de redes vecinales. “Nos manejamos con grupos de WhatsApp entre vecinos. Es desesperante porque no hay un plan. Hacemos lo que podemos y nos ayudamos entre nosotros”, denunció Cantero.

A pesar de las críticas a la gestión política del incendio, el reconocimiento al personal de campo es unánime. “Los bomberos y brigadistas autoconvocados están poniendo el cuerpo hace más de 40 días. Hay que aplaudirlos de pie porque están defendiendo las casas”, remarcó la vecina. Sin embargo, la voluntad no alcanza para suplir la falta de equipo pesado y medios aéreos.

La magnitud del evento ya tiene un lugar en los registros históricos. “Creo que es el peor incendio de los últimos 20 años en la Patagonia. Hay unas 300 personas trabajando, pero no alcanza porque está prendido fuego todo”, concluyó Cantero, alertando que la emergencia ha superado largamente cualquier capacidad de respuesta actual.

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