Cientos de personas participaron este jueves de dos masivas protestas en el centro porteño, en medio de la crisis económica que atraviesa el país.
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Por un lado, la CGT, las dos CTA y la UTEP marcharon hacia el Ministerio de Economía para visibilizar el endeudamiento récord de las familias argentinas.
Por el otro, las cámaras de pequeñas y medianas empresas se concentraron frente a la Casa Rosada para alertar sobre el cierre masivo de compañías y la caída de la actividad.
Familias endeudadas y empresas cerradas: la doble marcha contra Gobierno de Milei
La jornada comenzó temprano. Desde las 9 de la mañana, representantes de distintas entidades pymes se reunieron en Plaza de Mayo bajo la consigna "Las pymes también son argentinas".
La frase, presentada con una estética similar a la bandera utilizada por los jugadores de la Selección Argentina en el Mundial 2026, buscó poner en agenda la crisis que atraviesa el entramado productivo nacional.
Los empresarios reclamaron el tratamiento en el Congreso del proyecto de Ley de Emergencia PyME, impulsado por la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), y denunciaron que la caída del consumo, la falta de financiamiento y los altos costos energéticos están asfixiando al sector.
Horas más tarde, la protesta se trasladó al Palacio de Hacienda. La CGT, junto a la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y la UTEP, convocó a una movilización que partió desde Paseo Colón e Independencia hacia el Ministerio de Economía.
El reclamo apuntó a visibilizar la situación de más de 5,5 millones de familias con créditos impagos o atrasos graves, que en su mayoría contrajeron deudas para cubrir alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Los números que respaldan el reclamo son contundentes. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa de incumplimiento en préstamos a hogares trepó al 12,7% en junio de 2026, frente al 2,5% registrado en octubre de 2024.
En términos absolutos, 5,8 millones de argentinos acumulan atrasos superiores a 90 días, lo que representa un aumento del 132% desde febrero de 2024.
La situación es aún más grave en el sector de las fintech y billeteras virtuales, donde la morosidad alcanza al 33% de los deudores.
En declaraciones durante la protesta, Cristián Jerónimo, integrante del triunvirato de la CGT, fue contundente: "Este plan de lucha no se termina mañana. Va a continuar hasta que se cambie el rumbo del país".
Los gremios exigen la puesta en marcha de un programa de refinanciación de deudas con condiciones adecuadas que permitan aliviar el alarmante nivel de morosidad.
El Gobierno, por su parte, salió al cruce de la protesta. Un funcionario de la Casa Rosada acusó a la CGT y a la CTA de "utilizar políticamente" el reclamo de las familias endeudadas.
Desde el oficialismo aseguraron que la convocatoria no superaría las 10 mil personas y descontaron que sería pacífica.
Sin embargo, la magnitud de la crisis crediticia es innegable, y el propio presidente Javier Milei ya se había expedido sobre el tema calificándolo como "una cuestión entre privados".