El regreso de la Selección Argentina al país tuvo este lunes un sabor agridulce. La derrota en la final del Mundial ante España todavía pesaba, pero los jugadores se encontraron con una postal que les llenó el alma: miles de hinchas los esperaban en Ezeiza para demostrarles que, más allá del resultado, el cariño sigue intacto.
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El avión con la delegación aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza alrededor de las 18 horas y lo primero que escucharon al bajar fue la música de la Banda de los Granaderos, que interpretó "Muchachos", la canción que se convirtió en el himno de los fanáticos de la Albiceleste.
Fue el primer impacto emocional de una jornada que estuvo cargada de sentimientos encontrados.
Pese al sabor amargo por la derrota en la final, una multitud se acercó hasta el aeropuerto para saludar a los jugadores y al cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Los aplausos, las banderas y los cánticos acompañaron el paso del plantel desde la pista de aterrizaje hasta el micro que los esperaba para trasladarlos.
Micro descapotable y miles de hinchas para recibirlos: así fue el regreso de la Selección
No hubo festejos como los de un título, pero sí una muestra de apoyo y reconocimiento por la campaña realizada en el Mundial.
La gente, fiel a su costumbre, no falló. Quería agradecerles el esfuerzo, el compromiso y el orgullo de haber vuelto a colocar a la Argentina entre las mejores selecciones del mundo.
La delegación continuó el recorrido en un micro descapotable, desde donde los futbolistas saludaron a los miles de simpatizantes que se ubicaron a lo largo del trayecto.
La imagen de los jugadores saludando desde lo alto, con las banderas flameando y los cánticos de fondo, fue una de las postales más emotivas de la jornada.
La caravana permitió que los hinchas pudieran despedir y homenajear al plantel. Para muchos, fue la oportunidad de decirles "gracias" en persona, de mostrarles que el apoyo no se negocia y que esta Selección tiene un lugar especial en el corazón de todos los argentinos.
El destino final del equipo fue el predio Lionel Andrés Messi de la AFA, también en Ezeiza. Allí, los jugadores fueron recibidos por sus familiares y personas cercanas en un clima mucho más íntimo y privado.
El reencuentro con sus seres queridos marcó el cierre de una extensa concentración que comenzó semanas atrás con el inicio del Mundial. Abrazos, lágrimas y sonrisas se mezclaron en un momento que, para muchos, fue el verdadero premio después de tanto esfuerzo.
Aunque no hubo festejos como los de un título, la bienvenida dejó en claro el cariño de los argentinos hacia la Selección. Miles de personas decidieron acercarse para agradecer el compromiso del plantel y acompañarlo en el regreso al país tras una nueva final mundialista.
Esta Selección, que ya había dado la vuelta al mundo en 2022, volvió a demostrar que el vínculo con la gente trasciende los resultados. Y el recibimiento de este lunes fue la prueba más clara: los jugadores llegaron sin la Copa, pero con el cariño de un pueblo que los lleva en el corazón.