Jueves por la mañana. Los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini se reunieron en asamblea.
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La tensión de los últimos días todavía flotaba en el aire. El martes habían votado la toma de ambos establecimientos por tiempo indeterminado.
Pero hoy, la decisión fue otra: levantar la medida de manera preventiva hasta el próximo miércoles. No es un retroceso. Es una pausa.
El motivo principal es el calendario electoral de los no docentes. Este viernes, los trabajadores de los colegios votan sus representantes. Los estudiantes consideran que la lucha es conjunta. Interrumpir el proceso democrático de otro claustro no era una opción. Por eso, mañana habrá clases con normalidad.
Estudiantes del Nacional y el Pellegrini levantaron la toma de los colegios
El presidente del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires explicó los detalles de la asamblea y fue claro sobre lo que viene: “Tuvimos una asamblea que fue resolutiva en la que el estudiantado decidió hoy jueves levantar la toma ya que mañana votan los no docentes y entendemos que esta lucha se da en conjunto con todos los claustros, con el claustro docente y con el claustro no docente. Tenemos que respetar sus elecciones para que puedan seguir su proceso democrático y seguir siendo representados adentro del colegio”.
Sin embargo, la tregua puede ser breve. El delegado anticipó que la voluntad de una parte del estudiantado es retomar la ocupación del colegio cuanto antes: “Hay una clara voluntad del estudiantado de volver a tomar el colegio el viernes. De hecho, en la votación que se hizo, por lo menos en esta toma, salió a favor. Vamos a seguir teniendo instancias de discusión el jueves, ya que hay muchas posturas distintas, para ver qué resolución tomamos”.
La asamblea no fue unánime. Hay posturas encontradas. Algunos estudiantes quieren volver a tomar el colegio el viernes mismo. Otros prefieren esperar, asegurarse de que la decisión sea lo más representativa posible. El delegado explicó el criterio que intentan imponer: “Lo que queremos es que si tomamos el colegio, la decisión sea muy representativa. Así que mañana vamos a seguir teniendo instancias de discusión y de debate para que puedan votar todos los estudiantes posibles y que todos tengan peso en la decisión”.
El conflicto educativo, entonces, no se resuelve. Solo cambia de forma. La toma se levanta por unas horas, pero puede volver.
Los estudiantes no negocian el fondo del reclamo: la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y el fin del ajuste del gobierno de Javier Milei. La pausa es táctica. La pelea sigue.
Mañana las aulas estarán abiertas. Los no docentes votarán. Y los estudiantes, mientras tanto, seguirán discutiendo. El viernes, si no hay señales de diálogo por parte del gobierno, la toma podría reanudarse.