El microcentro porteño volvió a teñirse de banderas y consignas. Las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma), la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y el Sindicato de Docentes de la UBA (FEDUBA) se movilizaron este martes contra el plan de ajuste del presidente Javier Milei.
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La jornada incluyó el cierre de la semana de “Ayuno y oración para despertar las conciencias”, convocada por la Mesa Ecuménica junto al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA de los Trabajadores, arengó a la multitud. Convocó a “la rebelión de las conciencias contra las injusticias” y destacó que el pueblo argentino nunca renunció a valores como la solidaridad y el humanismo.
Las CTA, la UTEP y docentes de la UBA marcharon contra el ajuste de Milei en el microcentro.
“El destino de nuestra patria se define en las calles, y en esas calles hoy nos volvemos a encontrar. Seguimos con el espíritu de las Madres de Plaza de Mayo, que nos enseñaron que la única lucha que se pierde es la que se abandona”, expresó.
Por su parte, Hugo Yasky, titular de la CTA Autónoma, puso el foco en la situación laboral. Denunció que Argentina tiene “el salario mínimo vital y móvil más bajo de América Latina” y “los peores derechos laborales”.
Su diagnóstico fue contundente: “Hay que parar a Milei”. La frase resume el sentimiento de una jornada que convocó a miles de personas en el corazón de la city porteña.
La UTEP, por su lado, anunció que impulsará “asambleas en todo el país” para discutir cómo frenar el ajuste. Los representantes de la organización reclamaron que vuelvan los alimentos a los comedores y merenderos. “El hambre es un crimen”, señalaron.
El cierre del acto estuvo a cargo de Pablo Perazzi, secretario general de FEDUBA. Desde la plaza de Tribunales, con una clase pública, le exigió a la Corte Suprema que se pronuncie a favor del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. “La conquistamos en las calles de todo el país, el Congreso la aprobó seis veces y el Gobierno sigue sin cumplirla”, recordó Perazzi.
Y remató: “No es admisible que una ley vigente permanezca sin aplicarse. Que la Corte avance sobre el fondo del asunto y garantice su cumplimiento efectivo”.