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La UNC y la FAO impulsan un plan para prevenir incendios en una de las zonas de bosque nativo mejor conservadas de Córdoba

El proyecto busca crear mapas de riesgo y estrategias territoriales participativas para anticiparse al fuego en el noroeste provincial, una región clave del Chaco Árido.

Jueves, 28 de mayo de 2026 a las 07 52

Por Redacción

Jueves, 28 de mayo de 2026 a las 07:52

Universidad Nacional de Córdoba, junto a la FAO y organismos provinciales, desarrolla un ambicioso proyecto orientado a prevenir incendios forestales en el noroeste cordobés mediante planificación territorial, participación comunitaria y trabajo interdisciplinario.

La iniciativa forma parte de los Planes de Prevención de Incendios Forestales (PPIF) y se enmarca dentro del programa nacional impulsado por FAO Argentina y la Subsecretaría de Ambiente de la Nación con financiamiento internacional del Fondo Verde para el Clima.

El objetivo principal es construir herramientas preventivas adaptadas a las características sociales, ambientales y productivas de cada territorio antes de que ocurran los incendios.

Para eso, especialistas de distintas áreas vienen trabajando junto a comunidades locales, bomberos, brigadistas, universidades y organismos técnicos en la elaboración de diagnósticos y mapas participativos de riesgo.

 

El proyecto se desarrolla sobre una zona estratégica del norte provincial correspondiente a la ecorregión del Chaco Árido, donde todavía se conservan importantes remanentes de bosque nativo protegidos por la ley provincial de bosques.

Según explicaron desde el equipo técnico de la UNC, gran parte de la superficie intervenida está categorizada dentro de áreas rojas y amarillas de conservación ambiental.

Hasta el momento, el trabajo incluyó relevamientos ambientales y socioeconómicos, encuestas a pobladores, recorridas territoriales y talleres comunitarios realizados en localidades como San Martín, El Tuscal, Las Toscas, Lucio V. Mansilla, San José de las Salinas y Quilino.

En esos encuentros participaron más de 130 personas pertenecientes a instituciones locales, además de niños y niñas que formaron parte de actividades específicas sobre prevención y cuidado ambiental.

Uno de los principales resultados fue la elaboración de un mapa participativo de riesgo de incendios forestales, construido a partir del cruce entre información científica y conocimientos territoriales aportados por vecinos y actores locales.

El equipo interdisciplinario está integrado por investigadores de la UNC, Conicet y distintos organismos especializados en ambiente, gestión del fuego y conservación forestal.

Los especialistas advirtieron que el contexto de cambio climático aumenta las condiciones favorables para incendios más frecuentes e intensos, incluso en regiones que no registraron grandes focos en los últimos años.

De acuerdo a los registros analizados por el proyecto, entre 1986 y 2025 se contabilizaron 530 incendios en el área que afectaron más de 321 mil hectáreas.

Además del riesgo ambiental, el estudio detectó factores sociales que incrementan la vulnerabilidad frente al fuego, como problemas de acceso al agua, caminos en mal estado y dificultades para el ingreso rápido de brigadistas o evacuaciones.

Desde la FAO remarcaron que el trabajo preventivo desarrollado en territorio resulta clave para evitar futuros desastres ambientales y proteger tanto a las comunidades rurales como a uno de los ecosistemas nativos más importantes de Córdoba.

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