Hackeo al FBI: robaron datos médicos y psiquiátricos de sus agentes

Una comunicación interna advirtió al personal sobre el posible robo de información sensible tras el ataque al portal de empleos FBIJobs.gov. Entre los archivos examinados por periodistas figuran números de seguro social, evaluaciones médicas y registros de salud mental; el alcance total de la intrusión sigue bajo investigación.

Martes, 29 de septiembre de 2026 a las 09 23

Por Redacción

Martes, 29 de septiembre de 2026 a las 09:23


El FBI pasó de reconocer públicamente una denuncia de acceso indebido a advertir a sus empleados sobre la posible exposición de sus datos. La agencia informó el 23 de septiembre que investigaba una intrusión vinculada con FBIJobs.gov, su portal de postulaciones, y aclaró que todavía no había determinado si el punto de entrada estaba en sus propios sistemas o en los de un proveedor. Según una comunicación interna citada por Reuters, la investigación avanzaba bajo la presunción de que el ataque podía afectar a todo el personal. Esa evaluación no establece por sí sola cuántos registros fueron sustraídos. 

Qué datos quedaron expuestos

El grupo ShinyHunters se atribuyó el ataque y difundió una muestra de archivos que incluía nombres, domicilios, teléfonos, números de seguro social y funciones laborales de integrantes de la agencia. Reuters comprobó parte de esa información mediante cruces con otros registros, aunque no pudo autenticar la totalidad del material ni establecer cuánto conserva el grupo. Algunos documentos mencionaban destinos y tareas de empleados vinculados con áreas de inteligencia y contrainteligencia, un dato que aumenta la preocupación por el uso que terceros podrían hacer de la filtración. 

A esa información se sumaron registros médicos y psiquiátricos. Reuters examinó una cantidad limitada de documentos con datos de evaluaciones de salud y logró verificar parcialmente algunos de ellos. La existencia de esos archivos permite confirmar que la muestra contiene información especialmente delicada, pero no demuestra que los atacantes posean todos los expedientes que dicen haber obtenido. ShinyHunters también afirmó que ingresó a otros servicios internos; el alcance de ese acceso seguía sin corroboración independiente. 

El riesgo para los agentes

La combinación de domicilios, antecedentes de salud y funciones laborales podría facilitar fraudes dirigidos, intentos de intimidación o contactos de servicios de inteligencia extranjeros. El especialista Justin Sherman advirtió en Lawfare que una filtración de esta naturaleza representa un grave problema de contrainteligencia si los datos llegan a otros actores. Su análisis también subrayó una incógnita central para medir el daño: determinar desde cuándo tuvieron acceso los atacantes y qué sistemas alcanzaron. 

Mientras continúa la investigación, la agencia debe precisar cuántas personas resultaron afectadas, qué información salió de sus sistemas y cómo se produjo el ingreso. Los atacantes señalaron que utilizaron una falla de Oracle PeopleSoft, pero el FBI no confirmó públicamente esa vía. El grupo sostuvo además que reclamaba la corrección de una advertencia previa de la agencia sobre sus actividades. Por ahora, los documentos examinados respaldan la existencia de una filtración sensible, aunque la dimensión total del robo permanece sin establecer.

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