Tesla inició la fabricación de Optimus en sus líneas de alto volumen de Fremont, California, según la actualización del tercer trimestre enviada a sus accionistas. La empresa aseguró que las primeras unidades alcanzaron calidad de producción para un producto comercial, aunque continuará ajustando el hardware y el proceso de montaje. En el mismo informe comunicó una ganancia neta de USD 787 millones, un 43% inferior a los USD 1.370 millones registrados un año antes.
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Una fábrica reconvertida y robots destinados al entrenamiento
La línea utilizada para Optimus ocupó el espacio de los Model S y Model X, cuya producción terminó a comienzos de mayo, después de que Elon Musk anunciara su discontinuación en enero. Tesla clasificó la actividad del robot en Fremont como una “rampa inicial”, mientras que las instalaciones previstas en Texas siguen en construcción. La compañía todavía no informó cuántas unidades fabricó, cuánto costarán ni cuándo comenzará la venta a clientes externos.
Los primeros ejemplares se incorporarán al programa interno “Optimus Academy”, destinado a reunir datos de entrenamiento antes de asignarles tareas productivas en las fábricas. Tesla mantiene la meta de alcanzar un millón de robots anuales en Fremont, pero ese volumen depende de la capacidad para ampliar un proceso recién iniciado. Según la firma, la falta de una cadena de suministro específica para humanoides convierte a este proyecto en uno de sus mayores desafíos industriales.
Más inversión y menor rentabilidad
Los ingresos trimestrales sumaron USD 28.040 millones, prácticamente sin variaciones interanuales, y las entregas llegaron a 486.532 vehículos, un 2% menos que un año atrás. El negocio automotor mantuvo una facturación de USD 20.000 millones, mientras que energía solar y almacenamiento retrocedió 16%, hasta USD 2.800 millones. En contraste, el área de servicios, que incluye suscripciones al sistema de manejo autónomo, creció 33% y registró un beneficio bruto récord de USD 734 millones.
La reducción de la ganancia estuvo vinculada al aumento del gasto en inteligencia artificial, autonomía y Optimus, junto con menores ingresos por créditos regulatorios. Para 2026, Tesla había previsto una inversión de capital superior a USD 25.000 millones, frente a unos USD 8.500 millones en 2025. Esos recursos acompañan el desarrollo de robots, robotaxis y otros equipos que todavía no aportan ingresos relevantes. El próximo informe trimestral permitirá evaluar cuánto avanzó la producción de Optimus después de esta etapa inicial.
