Luego de realizar uno de los recitales más memorables en la historia de los shows en Argentina, la banda canadiense Rush vuelve al país para celebrar sus más de 50 años de carrera.
Esta será la primera vez del conjunto en suelo argentino desde el fallecimiento de Neil Peart en 2020. Este tour en homenaje a uno de los mejores bateristas de todos los tiempos, contará con Anika Nilles como baterista.
La fecha señalada para esta histórica fecha es el 15 de enero de 2027 en el Movistar Arena y las entradas tendrán una preventa exclusiva para clientes Santander Amex que comenzará este miércoles 25 de febrero a las 10 de la mañana. La venta general iniciará el viernes 27 de febrero a las 10 de la mañana. Todo en la web del Movistar Arena en este enlace.
El regreso a los escenarios no fue automático. Geddy Lee admitió: “Estoy un poco abrumado ahora mismo. Con Alex nos tomó un montón de tiempo tratar de darnos cuenta si realmente podíamos volver a hacer esto alguna vez. No esperábamos el tipo de respuesta tan abrumadora que trajo nuestro anuncio por parte de los fanáticos. Fueron unas semanas increíbles en nuestras casas, estoy muy emocionado, la verdad que muy emocionante.”
La preparación empezó antes de confirmar la gira y hoy es parte central de la rutina. “Vengo tocando con constancia hace más o menos un año y medio. Simplemente había decidido que, después de escribir todos estos libros y tener la experiencia de hacer programas de tele, necesitaba volver a hacer música. Estuve entrenando bastante seguido para tratar de que mis dedos vuelvan a estar en forma. Desde que tomamos la decisión de salir de gira, estoy entrenando mucho en al gimnasio, y Alex también. Pero vamos a estar listos. Le vamos a meter muchísimas horas.” Sobre el formato de los shows, aclara: “No vamos a dar conciertos de tres horas como cuando éramos más jóvenes, pero seguro vamos a tocar más de dos horas. Y vamos a meter un montón de canciones.”
La ausencia de Neil Peart fue lo más doloroso y difícil para ambos. “Fue una decisión muy difícil tomar la decisión de volver a las giras, y la muerte de Neil fue el principal obstáculo. ¿Cómo reemplazamos lo irreemplazable? Tuvimos la suerte de que nos presentaran el nombre de Anika Nilles… Ella fue la baterista de Jeff en su última gira y él volvió hablando maravillas de ella.” El primer ensayo despejó dudas: “Vino a Canadá y nos metimos en un estudio y trabajamos más o menos una semana. Para el final de esos días, estábamos convencidos de que esto iba a funcionar. Tuvimos que ir canción por canción y explicarle los matices y la naturaleza idiosincrásica de cómo están armados nuestros temas. Es una trabajadora increíble, tiene una facilidad técnica bárbara y una actitud súper positiva.”
La historia entre Geddy y Alex empezó en la adolescencia y desde el inicio compartieron una sensación de diferencia. “Conocí a Geddy cuando teníamos trece años, en el primer año de la secundaria. Éramos como extraterrestres en una clase llena de gente conformista, y nos hicimos mejores amigos.” Geddy suma el trasfondo familiar: “Éramos hijos de inmigrantes de Europa del Este que se habían ido después de la Segunda Guerra Mundial para empezar una vida nueva en Canadá. Mi mamá tenía un acento judío tan fuerte que por eso terminaron diciéndome Geddy en vez de Gary, y básicamente quedó.”
Los primeros ensayos fueron pura energía juvenil. “Queríamos ser rebeldes, romper con nuestras familias. Casi todos los días íbamos a lo de sus viejos después de la escuela y zapábamos dos horas. Nos encantaba aprender todos esos temas grandiosos de Cream, tocarlos cada vez mejor. Era muy divertido.” También hubo desbordes típicos de la edad: “La primera vez que me puse loco fue con Alex. Después de fumar con él me fui a ensayar y estaba demasiado volado para ser muy funcional. Se enojó conmigo y me amenazaba con decirle a mi mamá que yo estaba drogado.”
El nacimiento de la banda fue casi casual. “El hermano de John nos dijo: ‘Necesitan un nombre mejor para la banda, ¿qué tal Rush?’. Y nos gustó. Hicimos ese show, fueron veinte personas.” Geddy terminó al frente sin planearlo: “Yo era un chico bastante tímido. Realmente no quería ser el líder, simplemente era el que tenía la mejor voz.” El primer single no lo convenció: “Me dio vergüenza cómo quedó. Era tan mediocre. Grabamos ese álbum dos veces hasta que Terry realmente lo arregló. Sonaba bárbaro y estábamos muy orgullosos.”
La llegada de Neil marcó un antes y un después. “El día que audicionó Neil… no se podía negar que era el hombre indicado.” Alex lo sintetiza así: “Nos voló la cabeza cómo tocaba, era muy activo y le pegaba a los parches con una fuerza increíble.” Con el tiempo también asumió las letras: “De a poco lo incentivamos a escribir, y lo que escribió era increíble, tan distinto.”
El golpe más duro llegó con Caress Of Steel. “Nadie entendía qué carajo estábamos haciendo con ese disco. La intención siempre fue pura, quizás la ejecución no tanto.” La gira la llamaron sin eufemismos: “Down The Tube.” El panorama parecía definitivo hasta que apareció la redención: “Estábamos convencidos de que nuestras carreras se terminaban y que íbamos a tener que buscarnos laburos de verdad. Así que ‘2112’ nos salvó la carrera. De eso no hay ninguna duda.”
