VOLA, la banda de metal progresivo más importantes de los últimos años de Dinamarca, llegará por primera vez a la Argentina en 2026.
El conjunto se presentará el viernes 13 de marzo en Uniclub.
Las entradas ya están a la venta en la web de AlPogo en este enlace.
Para Asger Mygind, cantante y guitarrista de la banda, la vida personal aparece como un punto de inflexión claro. “Hace apenas cuatro meses que tuve un hijo, así que estoy muy ocupado aprendiendo a ser padre”, dice, y completó “estuve bastante ocupado”. Ese estado vital se mezcla con una percepción alterada del tiempo: “Durante ese tiempo sentí que perdimos la noción del tiempo. No puedo distinguir bien qué fue 2019 o 2021. Parecen lo mismo”.
En ese contexto empezó el trabajo creativo. “Todas las canciones son nuevas de Friend Of A Phantom”, aclara, y ubica el inicio: “Empezamos a escribir en la primavera de 2022”. El proceso no fue lineal: “Tuvimos que escribir este álbum entre giras, me costaba concentrarme completamente en la composición, me llevó más tiempo de lo habitual escribirlo”. Aun así, el cierre deja conformidad: “Estoy contento con el resultado, para mí, una canción funciona cuando puedo escuchar la maqueta y sentir una conexión emocional, tengo que poder convertirme en fan de lo que creamos, si no sentimos esa conexión, no tiene sentido”.
El tono emocional no se esquiva. “Definitivamente es un álbum muy triste. Espero que la gente también pueda percibir algo de esperanza”. Esa dualidad define su mirada sobre la melancolía: “Es triste, pero no es una experiencia solitaria, sentís una conexión con el artista, eso lo vuelve algo social”.
En lo sonoro, la identidad se sostiene desde la libertad. “Tenemos formas específicas de escribir melodías, eso funciona como un hilo conductor, podemos tener una canción influenciada por el hip hop y otra por el death metal melódico, tiene que sentirse honesto, si no, sería una experiencia vacía”.
La evolución también pasa por lo técnico. “Es un espectro de sonidos más amplio, hay momentos muy suaves, momentos mucho más agresivos”. El cambio concreto aparece en el instrumento: “El mayor cambio fue pasar de una guitarra de seis cuerdas a una de siete”, algo que abrió la puerta a nuevas referencias: “Eso me permitió usar más influencias de Meshuggah. Fue un lindo viaje”.
