La Selección Argentina afrontará un nuevo desafío en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde buscará dejar atrás las dudas que dejó el último partido y volver a mostrar el nivel que la llevó a convertirse en una de las principales candidatas al título. Después de superar con dificultades a Cabo Verde, el cuerpo técnico analizó el rendimiento colectivo y decidió introducir cambios para recuperar la intensidad y el funcionamiento que caracterizaron al equipo durante el ciclo de Lionel Scaloni.
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Con el plantel enfocado en corregir errores y mejorar el rendimiento, el entrenador apostará por una formación con mayor equilibrio en la mitad de la cancha y más movilidad en ataque. La intención será recuperar la presión tras la pérdida de la pelota, una de las principales fortalezas de la Scaloneta, además de generar más variantes ofensivas para enfrentar a un rival que llega con figuras de jerarquía internacional.
Scaloni prepara variantes para recuperar el funcionamiento
Entre las principales modificaciones aparecerá el ingreso de Leandro Paredes, quien reforzará el mediocampo y permitirá liberar de tareas defensivas a Alexis Mac Allister. En ofensiva, Julián Álvarez reemplazará a Lautaro Martínez, mientras que Nicolás Tagliafico volverá al lateral izquierdo para aportar experiencia y solidez defensiva.
El defensor tendrá una misión exigente frente a Mohamed Salah, la principal figura del seleccionado africano. Tagliafico ya enfrentó al delantero egipcio en el Mundial Sub-20 de 2011, cuando Argentina eliminó a Egipto precisamente en los octavos de final, un antecedente que vuelve a cobrar protagonismo en la previa del encuentro.
La probable formación de la Selección Argentina será con Emiliano "Dibu" Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister; Lionel Messi y Julián Álvarez.
Una multitud argentina alentará en Atlanta
El seleccionado nacional volverá a sentirse local gracias a la presencia de miles de hinchas que llegarán al Mercedes-Benz Stadium, un escenario con capacidad para más de 68.000 espectadores. Además de los argentinos que residen en Georgia, se espera el arribo de simpatizantes provenientes de Miami y de distintos puntos del mundo para acompañar al equipo en un nuevo partido decisivo.
El estadio, además, ofrece una condición favorable para el desarrollo del juego al contar con techo y climatización, una diferencia importante respecto del compromiso disputado en Miami, donde las elevadas temperaturas afectaron el rendimiento físico del conjunto argentino.
Con varias selecciones candidatas ya eliminadas del torneo, como Brasil y Portugal, el cuerpo técnico mantiene la cautela y evita cualquier exceso de confianza. Argentina intentará recuperar su mejor versión futbolística para superar a Egipto y meterse entre los ocho mejores equipos del Mundial, un paso clave para seguir alimentando el sueño de conquistar un nuevo título con Lionel Messi como principal referente.