Boca llegará al partido decisivo frente a Universidad Católica con una certeza que no tenía hasta hace algunas horas: aun si no logra avanzar en la Copa Libertadores, mantendrá competencia internacional durante el segundo semestre. La victoria del conjunto chileno sobre Barcelona dejó definido que el equipo argentino ya no podrá caer al último puesto del grupo y aseguró, como mínimo, el acceso a la siguiente instancia continental disponible.
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Sin embargo, el objetivo deportivo del equipo sigue puesto en otro lado. El escenario principal continúa siendo la clasificación a octavos de final de la Libertadores, algo que el conjunto de la Ribera todavía tiene en sus manos. Después del empate ante Cruzeiro, el equipo quedó dependiendo de sí mismo y llegará al encuentro del próximo jueves en la Bombonera sabiendo que una victoria puede cambiar completamente el desenlace del grupo.
Además del componente futbolístico, el partido quedó rodeado por un contexto de fuerte expectativa entre los hinchas y señales de presión que aparecieron en los últimos días alrededor del predio y del entorno del club.
El triunfo lo puede dejar primero o clasificado segundo
La ecuación para Boca quedó relativamente clara. Si derrota a Universidad Católica y Cruzeiro no consigue ganar su compromiso frente a Barcelona, el equipo argentino terminará como líder del grupo y avanzará directamente a octavos.
En caso de que el conjunto brasileño gane su partido, una victoria del Xeneize igualmente le permitirá avanzar, aunque desde el segundo puesto. Por eso el margen de definición sigue abierto y depende principalmente del resultado que consiga el propio equipo.
La diferencia con el resto de los escenarios aparece cuando no logra sumar de a tres: si empata o pierde en la Bombonera, quedará eliminado de la Libertadores y deberá cambiar de competencia.
Qué escenario aparece si no avanza en la Libertadores
Con la derrota de Barcelona, el cuarto puesto ya quedó fuera de discusión y Boca aseguró al menos terminar dentro de los puestos que permiten continuar a nivel continental.
En ese contexto, si finaliza tercero en el grupo ingresará a la Copa Sudamericana, aunque no lo hará directamente en octavos. El formato establece que los equipos provenientes de Libertadores deben disputar una serie de playoff contra clubes que terminaron segundos en sus respectivas zonas de Sudamericana.
Recién el ganador de ese cruce accederá a los octavos de final. Aunque el camino alternativo ya quedó garantizado, dentro del club el mensaje es uno solo: el objetivo sigue siendo ganar en casa y continuar dentro de la competencia que aparece como prioridad desde el inicio del semestre.