El Cincinnati de la MLS inició gestiones preliminares con el entorno de Neymar para analizar un posible traspaso, en una operación que todavía no avanzó a una instancia formal. La dirigencia estudió el impacto deportivo y económico de sumar al delantero, que actualmente juega en Santos y busca continuidad para mantenerse en la órbita de la selección de Brasil.
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Obstáculo reglamentario
El principal impedimento para concretar la llegada del brasileño es la falta de cupo de jugador designado, condición necesaria para incorporar futbolistas de alto salario en la MLS. El club tiene ocupadas esas tres plazas con Kévin Denkey, Miles Robinson y Evander, lo que obliga a liberar un lugar si pretende avanzar con la negociación.
Además del aspecto reglamentario, la dirigencia deberá resolver el impacto financiero de una operación de estas características. Denkey fue incorporado en 2025 por 16,1 millones de dólares, cifra que marcó un récord para la institución y condiciona cualquier movimiento de magnitud dentro del plantel.
Presente y escenario internacional
A los 34 años, Neymar sumó seis partidos, tres goles y tres asistencias desde su regreso a Santos, en un intento por recuperar continuidad tras su paso por el fútbol árabe. Su objetivo inmediato será consolidar su rendimiento para ser tenido en cuenta en la selección brasileña de cara al Mundial 2026.
El interés del Cincinnati se inscribió en una estrategia más amplia de la MLS para atraer figuras internacionales y elevar el perfil de la competencia. Tras el impacto de Lionel Messi en Inter Miami, distintos clubes avanzaron en la incorporación de nombres de peso, en un contexto donde la liga busca ampliar su alcance global y fortalecer su atractivo comercial.