Tomás Galván atravesó una de sus mejores jornadas con la camiseta de River al convertir dos de los tres goles frente a Independiente Rivadavia. El volante aprovechó su oportunidad como titular y se transformó en una pieza determinante para el segundo triunfo consecutivo del equipo bajo la conducción de Leonardo Ponzio, quien volvió a incluirlo dentro de un mediocampo con varios futbolistas de características ofensivas. Después del encuentro, el jugador señaló que el plantel conocía al entrenador por su presencia cotidiana en el club y destacó que su experiencia facilitaba la adaptación a esta nueva etapa.
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Dos goles surgidos de la propuesta ofensiva
La primera conquista de Galván apareció luego de una acción colectiva protagonizada por Sebastián Driussi, Thiago Almada y Ángel Correa. El mediocampista encontró un rebote dentro del área y resolvió una jugada que había comenzado con una combinación de pases cortos. Para el futbolista, esa secuencia reflejó uno de los conceptos trabajados por Ponzio: avanzar con asociaciones rápidas y sumar jugadores cerca del arco rival.
El segundo tanto tuvo una resolución diferente. Tras recibir la pelota luego de una conexión con Lucas Beltrán, Galván sacó un remate preciso que terminó en el ángulo y estableció el 3-1 definitivo. El jugador eligió esa definición como su favorita por la dificultad de la ejecución, aunque remarcó que River intentó atacar durante toda la tarde. Desde el banco, Ponzio celebró las dos conversiones y ratificó la confianza depositada en el volante desde que asumió la conducción del plantel profesional.
Una tarea que combinó creación y recuperación
Galván comenzó el partido sobre el sector izquierdo, pero su función no quedó limitada a la llegada ofensiva. El volante participó en la generación de juego junto con Almada, Andrada y Correa, mientras que también debía retroceder y colaborar con Fausto Vera, el futbolista más posicional de la mitad de la cancha. Ese despliegue le permitió intervenir en distintas zonas y aparecer dentro del área cuando River lograba superar las líneas defensivas del conjunto mendocino.
El doblete representó un dato especial en su recorrido por el club. Galván acumulaba cinco goles en 43 partidos oficiales con River y celebró por segunda vez dos tantos durante un mismo encuentro. Los dos anteriores los había marcado en abril, durante una victoria 3-0 frente a Belgrano como local, mientras que el restante también había sido contra el conjunto cordobés, aunque durante la final del Apertura disputada en Córdoba.
Al evaluar el desarrollo, el mediocampista consideró que River mantuvo un rendimiento estable desde el comienzo hasta el cierre, aunque reconoció que Independiente Rivadavia generó peligro mediante centros y pelotas aéreas. La victoria aportó respaldo al inicio del ciclo de Ponzio y dejó como principal señal la respuesta de Galván, quien combinó participación colectiva, compromiso defensivo y contundencia frente al arco.