Andrea Pirlo confirmó que no asumirá como entrenador de la Selección de Italia, luego de que la Federación Italiana de Fútbol desistiera de avanzar con su candidatura en medio de la polémica generada por su vínculo comercial con una casa de apuestas de Rusia. El exmediocampista difundió un comunicado en sus redes sociales, donde lamentó la situación y sostuvo que decidió hablar después de conocer que había quedado descartado para el cargo.
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Pirlo defendió su actividad profesional y negó motivaciones políticas
En su mensaje, Pirlo explicó que su relación con la empresa de apuestas nació durante su experiencia como entrenador del United FC Dubai y remarcó que se trató de un acuerdo exclusivamente comercial y deportivo. Además, afirmó que siempre desarrolló su carrera respetando las leyes y los contratos de cada país donde trabajó, y rechazó que esa colaboración tuviera una interpretación política.
El exfutbolista también agradeció el respaldo recibido por parte de Paolo Maldini y Leonardo, quienes respaldaban su candidatura. Al mismo tiempo, dejó un mensaje dirigido a los hinchas italianos al señalar que su compromiso con Italia no depende de ocupar un cargo, sino que forma parte de su historia personal y deportiva.
La Federación analiza nuevos candidatos para reemplazar el cargo
La controversia se originó porque Pirlo se desempeña como embajador global de Fonbet, una de las principales casas de apuestas de Rusia, empresa que, según medios italianos, mantiene vínculos con el empresario Sergey Lomakin, propietario del United FC. Esa situación terminó condicionando las negociaciones con la Federación Italiana, que finalmente optó por buscar otra alternativa.
Tras la salida de escena de Pirlo, comenzaron a tomar fuerza otros nombres para conducir a la Selección de Italia. Entre los principales candidatos aparecen Antonio Conte y Roberto Mancini, quienes serán evaluados por la nueva conducción de la Federación Italiana de Fútbol, encabezada por Giovanni Malagó.