Cantilo quedó vacío. El predio donde River entrenó durante meses a los futbolistas que no tenía en cuenta ya no tiene inquilinos.
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El último en irse fue Matías Viña, el lateral uruguayo que arribó a principios de año con la ilusión de relanzar su carrera y terminó como un espectador de lujo. Su destino será Cruzeiro de Brasil, club que lo recibirá a préstamo hasta diciembre.
La historia de Viña en River tiene un final previsible. El defensor disputó apenas catorce partidos oficiales, seis como titular, y jamás pudo ganarse un lugar.
Su última aparición fue el 18 de mayo, ante Rosario Central. Después, silencio. Ni un minuto más. La explicación no es únicamente deportiva: su contrato con Flamengo contemplaba una obligación de compra de 4,5 millones de dólares si jugaba la mitad de los partidos del año.
River, que no estaba dispuesto a pagar esa suma, tomó una decisión drástica: lo apartó del plantel y lo mandó a entrenar a Cantilo.
Matías Viña dejó River como jugador libre y jugará en Cruzeiro
Desde entonces, Viña vivió un limbo. Entrenaba solo, o con otros descartados, mientras el equipo disputaba el torneo. La dirigencia intentó devolverlo a Flamengo antes de tiempo, pero el club brasileño se negó. Querían que River se hiciera cargo del salario hasta diciembre. La pulseada se estiró durante semanas, sin solución a la vista.
El desenlace llegó sobre la hora. Cruzeiro apareció en el último día del mercado de pases brasileño y aceptó recibirlo a préstamo sin opción de compra.
Flamengo dio el visto bueno. River, aliviado, firmó la rescisión. El uruguayo viajará en las próximas horas a Belo Horizonte para sumarse a su nuevo equipo.
La confirmación de su salida llegó apenas unas horas después de que se oficializara la partida de Fabricio Bustos al Coritiba. River resolvió en un mismo día dos salidas que venían trabadas desde hacía meses.
Primero fue el lateral derecho, que también rescindió su contrato y viajará a Brasil. Minutos más tarde, se destrabó lo de Viña. Dos futbolistas que llegaron con expectativas altas y se van sin dejar huella.
Dos casos que explican por qué la dirigencia de River eligió el camino de la rescisión antes que seguir cargando con contratos que no rendían. El mercado de pases en Brasil cierra este viernes, y River aprovechó las últimas horas para vaciar el vestuario de futbolistas que ya no tenían lugar.