Messi, Scaloni y Dibu Martínez hablaron en la previa de la final contra España: "La presión está en segundo plano", dijo el DT

El capitán, el entrenador y el arquero de la Selección Argentina llegaron en helicóptero al Javits Center de Nueva York para participar de la conferencia previa a la final del Mundial.

Viernes, 17 de julio de 2026 a las 21 16

Por Ezequiel Bucetto

Viernes, 17 de julio de 2026 a las 21:16

La conferencia previa a la final del Mundial suele ser un trámite protocolizado, una sucesión de frases hechas y declaraciones medidas.

Pero este viernes en Nueva York, la organización que montó la FIFA para la antesala del partido decisivo incluyó un detalle que no pasó desapercibido: tanto la delegación argentina como la española llegaron al Javits Center en helicóptero.

Los representantes de ambos seleccionados bajaron de las aeronaves en un helipuerto ubicado muy cerca del lugar donde los esperaba la prensa. Del lado argentino, el capitán, el entrenador y el arquero fueron los elegidos para participar del evento.

Del otro, el capitán y el entrenador de España. Un gesto que buscó darle dimensión global a la final del domingo y que convirtió la llegada en una postal que rápidamente dio la vuelta al mundo.

Messi, Scaloni y Dibu Martínez hablaron en la previa de la final: qué dijeron

El evento, pensado como un espectáculo para el público, contó con conductores de lujo. Estrellas de distintos deportes oficiaron de entrevistadores: Tom Brady, leyenda de la NFL; Novak Djokovic, una de las máximas figuras del tenis mundial; Kevin Durant, estrella de la NBA; Rio Ferdinand, exfutbolista inglés, y el actor Kevin Hart.

La Copa del Mundo ocupó el centro del escenario. Pero el mensaje, cuando llegó el turno de los argentinos, tuvo un único hilo conductor. El entrenador, el capitán y el arquero, cada uno a su manera, coincidieron en una idea: disfrutar el juego, dejar la presión en un segundo plano y recordar el origen de todo, cuando el fútbol era apenas una pelota y una cancha improvisada.

El primero en sintetizar esa idea fue el entrenador. Ante una pregunta de Djokovic sobre cómo convive con la presión de dirigir una nueva final, el DT respondió con una receta que remite a los comienzos de cualquier futbolista. "Nos hemos criado jugando a la pelota en sitios y en lugares muy difíciles. La presión está en segundo plano, solo debemos pensar en jugar al fútbol. Siempre hay un mañana, siempre sale el sol. Hay que hacer lo que hacíamos de chiquito: jugar a la pelota sin pensar en el mañana".

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El momento tuvo un condimento particular. Mientras el seleccionador elaboraba la respuesta, una ovación interrumpió el diálogo con el clásico "Messi, Messi". El DT sonrió, esperó unos segundos y bromeó: "¿Quieren que hable yo o que hable él? Mejor que hable él", antes de completar su reflexión.

Minutos después, el capitán retomó esa misma línea. Habló sobre cómo aprendió a convivir con las finales y explicó que nunca sintió la presión como un condicionante. "Crecimos jugando al fútbol, con mucha pasión y siempre con muchas ganas de disfrutar. Nunca pensamos en la presión, siempre lo consideramos como algo natural: jugar y pasarla bien. Somos un grupo competitivo, que nos gusta ganar, pero entendiendo que es un deporte colectivo, que el rival siempre juega y no siempre se puede ganar. De chiquito fui aprendiendo que se pierde más de lo que se gana y eso me hizo crecer como persona y jugador".

También hubo espacio para la anécdota. La foto que lo muestra con un bebé Lamine Yamal, hoy estrella de España, se volvió viral en los últimos días y el capitán la calificó como "una locura". Elogió al joven delantero: "Es un grandísimo jugador. Es uno de los referentes mundiales. Tiene una carrera por delante y una oportunidad de conseguir algo histórico, que nosotros intentaremos que no sea esta vez. Lo de esa foto es una locura porque es la vida. Hice una foto cuando él era bebé y que ahora nos enfrentemos en una final".

El cierre de las preguntas quedó para el arquero, que fue consultado sobre el significado que tendría conquistar un segundo Mundial consecutivo para la Argentina. Pero el Dibu, fiel a su estilo, fue mucho más allá y abrió el corazón en una extensa entrevista que dejó varias frases para el recuerdo.

Uno de los temas que abordó fue la lesión en una de sus manos, una molestia que lo acompañó durante buena parte del certamen. Sin embargo, aseguró que logró dejar atrás el problema y llegar en óptimas condiciones al partido decisivo. "Sabía que me iba a doler muchísimo la mano, me decían que me tenía que operar. Hoy en día ya no pienso en eso. A partir de Octavos o Cuartos ya entrené normal y me siento muchísimo mejor", explicó el marplatense, llevando tranquilidad sobre su estado físico.

Lejos de pensar en los reconocimientos individuales, el arquero remarcó que toda su atención está puesta en conseguir un nuevo campeonato con la Albiceleste. "Primero hay que ganar, sólo me enfoco en eso. A veces lloro solo de pensar en lo que hemos conseguido con este equipo. Soy un agradecido a la vida y a mi familia. Hay que saber disfrutar de momentos que quedan para toda la vida", expresó con emoción.

Martínez también reflexionó sobre el rol que cumple dentro del equipo. Más allá de las atajadas decisivas que lo convirtieron en uno de los grandes referentes de la Selección, sostuvo que la función del arquero va mucho más allá de evitar goles. "El arquero es más que atajar y nada más. Estar tranquilo, la postura en el arco, son cuestiones futbolísticas que a los compañeros les influyen. Los chicos son tan buenos jugando al fútbol que yo debo transmitirles seguridad y tranquilidad", señaló.

En ese sentido, aseguró que el mayor reconocimiento para él no pasa por los elogios externos, sino por la confianza que recibe del cuerpo técnico y de sus compañeros. "A mí me importa que mis compañeros y el entrenador confíen en mí. Para mí eso tiene mucho más mérito que atajar diez penales y salir en tapas de diarios", afirmó.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando habló del vínculo que la Selección mantiene con los hinchas: "Nos sentimos identificados con la gente, con la forma en que nos manejamos dentro de la cancha y con lo que significa ser argentino: hablar siempre en la cancha y nunca afuera. Todos venimos de familias trabajadoras. Mi mamá y mi papá trabajaron toda la vida. Quiero que nos recuerden como cualquier argentino: trabajadores, que nunca nos damos por vencidos y que, aunque las cosas cuesten, siempre salimos adelante. Como lo estamos demostrando en este Mundial", sostuvo.

Fiel a su estilo, también dejó una curiosa reflexión sobre la presión de defender el arco de la Selección: "Siempre dicen que el arco argentino es grande. Para mí el arco argentino es chiquito cuando tenés jugadores de tanto talento adelante", bromeó.

Por último, el arquero palpitó el duelo decisivo frente a España y recordó la satisfacción que le dejó eliminar a Inglaterra en semifinales. "Es el destino jugar contra ellos. Estábamos preparados para jugar en Qatar, disfrutamos de nuestra gente. Sea España o el rival que sea, jugar otra final es un orgullo inmenso", expresó.

Y cerró con una imagen que ilusiona a todo un país: "El partido contra Inglaterra fue el segundo que más disfruté en mi carrera. Ganar un Mundial una vez es muy difícil, pero llevar la cuarta estrella... me imagino los festejos, disfrutar con la gente. Lo estoy visualizando e imaginando"

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Las quejas de Scaloni en la conferencia de prensa

Pero las declaraciones del entrenador no terminaron allí. Luego de la conferencia con Messi y Dibu, Scaloni tuvo su espacio habitual para la prensa, esta vez en un formato más tradicional, sentado frente a los periodistas en una de las salas del Javits Center.

Allí, el DT se mostró más crítico y advirtió sobre el poco tiempo de entrenamiento que tuvieron para cumplir con los compromisios de la FIFA. "Nos obligaron a entrenar en un horario que no queríamos, muy extraño y rápido, así que estamos enfocados en el descanso. Veremos cómo llegan. Hay jugadores que no están al 100%. Veremos qué equipo sacamos el domingo", reclamó.

Scaloni anticipó que el equipo se definirá el sábado, luego del último entrenamiento. "El entrenamiento del sábado será importante", aseguró.

Sobre el rival, el DT analizó: "Basan todo a través de la pelota, en eso somos bastante parecidos. España fue de menos a más, y seguramente el último partido fue el mejor de todos. Los patrones de juego son a través del balón. Con algunos matices, pero pensamos más o menos parecido".

También habló de la conexión con los hinchas, un tema que parece central en el mensaje de este equipo. "Jugamos por nuestra gente, por nuestro país, por nuestra familia, por esa gente que está esperando ver a la selección. Recuperamos algo muy valioso, que es que la gente se siente frente al televisor y que un hincha de Boca y River, de Newell's y Central, se den un abrazo. Lo vemos, lo sentimos, lo tenemos en cuenta. ¿Cómo no te va a emocionar? La unión es fundamental y esa sintonía está. La gente está con el equipo. Lo notamos, lo vemos y para nosotros es emocionante", resaltó.

Cuando le preguntaron si Argentina tenía un plus por haber jugado una final con casi los mismos jugadores hace cuatro años, Scaloni fue cauto: "Ellos también tienen jugadores que jugaron en grandes escenarios, que son figuras en sus equipos. Esto de la presión, cuando empieza a rodar la pelota, creo que el jugador se olvida, al menos los míos. Creo que son dos equipos que, cuando salen a la cancha, intentan hacer lo mejor. Pero no creo que sea fundamental que hayamos jugado ya una final".

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