El sobreendeudamiento de los hogares argentinos encendió las alertas en el sistema financiero y la macroeconomía. De acuerdo con un informe de la consultora 1816, elaborado sobre la base de microdatos de la Central de Deudores (Cendeu) del Banco Central (BCRA), mayo configuró el decimonoveno mes consecutivo de incremento en la mora crediticia, registrando un ritmo de deterioro que no tiene antecedentes cercanos desde la salida de la convertibilidad en 2002.
Te puede interesar
El salto en la irregularidad de los pagos —que cataloga como deudor en mora a aquellos saldos con más de 90 días de atraso— ya provocó un fuerte daño estructural: el 27% de la población que cuenta con algún tipo de asistencia financiera dejó de ser "sujeto de crédito". Cálculos concordantes de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia (Bapro) precisan que esta exclusión ya afecta a 6,8 millones de personas, de las cuales 2 millones fueron eyectadas del circuito bancario formal únicamente en los últimos ocho meses debido a sus antecedentes comerciales negativos.
El desglose de los datos: bancos vs. billeteras virtuales
El fenómeno de los saldos impagos dejó de ser una contingencia aislada para transformarse en un escenario sistémico. Al evaluar las 30 principales entidades bancarias del país, en 26 de ellas se constató una desmejora en los índices de cobrabilidad:
-
Mora en familias (Bancos): El indicador sectorial avanzó desde el 12,1% registrado en abril hasta un 12,7% en mayo. Para dimensionar la velocidad del daño, en octubre de 2024 la mora residencial se ubicaba en un marginal 2,5%; es decir, se multiplicó por cinco en apenas 18 meses. En el segmento corporativo, la irregularidad de las empresas es sustancialmente menor, aunque anotó una leve suba del 3,3% al 3,5%.
-
El colapso de las Fintech y Billeteras: En el ecosistema de proveedores no financieros de crédito (billeteras virtuales, cadenas de electrodomésticos y supermercados) la situación es crítica. Al exigir menores requisitos de ingreso pero aplicar tasas de interés considerablemente más elevadas, el 32,2% del stock total prestado está impago. Casi un tercio de esa cartera, que representa el 17% del financiamiento al consumo del país, se encuentra técnicamente caída.
La "sociología" del rojo: los jóvenes, al frente del endeudamiento
La consultora 1816 detectó patrones de edad muy marcados en la acumulación de pasivos. El 40% de las personas de entre 26 y 35 años mantiene alguna deuda en situación irregular, ya sea con la banca tradicional o con aplicaciones virtuales, aglutinando el 31,5% del saldo en mora total del país. No obstante, la peor parte de la cartera vencida pesa sobre la base de la pirámide: los jóvenes de entre 18 y 25 años concentran el 42,8% de la masa de saldos incobrables.
El impacto macroeconómico y el nuevo "régimen selectivo"
La principal derivación de este escenario es el apagón del consumo privado como combustible de la actividad económica para los próximos meses.
"Al menos de acá a las elecciones del año que viene difícilmente el crédito a familias sea un motor muy relevante de la actividad económica (como lo fue en el segundo semestre de 2024 y primer semestre de 2025)", analizó la consultora 1816.
Pese a la gravedad del stock acumulado, el Palacio de Hacienda sostiene que el pico del estrés financiero se concentró durante el segundo trimestre del año y prevé una inflexión a partir del impacto del aguinaldo de mitad de año (que se utiliza para sanear pasivos) y de una eventual expansión de nuevas líneas que licúe el ratio general de irregularidad.
Por su parte, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, adelantó que el mercado ingresará en un "nuevo ciclo crediticio" caracterizado por una mayor selectividad de deudores y acreedores. Werning remarcó que los actores económicos están adaptando a la fuerza sus conductas a un régimen de baja inflación, donde se extinguió el beneficio histórico de la licuación automática de cuotas y donde el historial en la Cendeu pasa a determinar de manera inflexible el acceso y el costo real de cualquier financiamiento futuro.