La multinacional agroindustrial Bunge decidió cerrar de forma definitiva las líneas de producción industrial de amoníaco y tiosulfato de amonio en su complejo de Campana, provincia de Buenos Aires.
Te puede interesar
La resolución operativa implica el cese directo de las actividades de manufactura en ese segmento y la desvinculación de 110 trabajadores, respondiendo a una pérdida de competitividad provocada por obsolescencia tecnológica, limitaciones de infraestructura y cambios estructurales en la provisión de insumos.
La medida afecta a un establecimiento con más de 50 años de trayectoria y pone fin a la elaboración nacional de dos insumos clave para la nutrición de cultivos: el amoníaco —base esencial para la síntesis de fertilizantes nitrogenados— y el tiosulfato de amonio, producto que se producía en el predio desde octubre de 2004 para el aporte de azufre y nitrógeno en mezclas líquidas. En este esquema industrial específico, participaba asociativamente con una cuota equivalente al 17,5% del volumen total procesado.
Fundamentos de la medida, obsolescencia y reestructuración del negocio
Fuentes de la compañía confirmaron que el desmantelamiento de la división química se tomó "después de un proceso de análisis y de evaluar distintas alternativas operativas y comerciales". La antigüedad de las instalaciones demandaba elevadas inversiones para su adecuación, en un contexto de distorsión en el abastecimiento de materias primas y variación en las condiciones del mercado internacional de fertilizantes, donde los productores locales evalúan costos frente a las necesidades agronómicas del maíz, trigo y soja.
Pese al repliegue industrial en el segmento de fertilizantes en Campana, la firma ratificó que mantendrá sus planes de inversión en activos estratégicos vinculados con el procesamiento de oleaginosas, acopio y exportación de granos. Bunge opera en la Argentina desde hace 140 años, cuenta con 60 instalaciones operativas y emplea a unos 4.500 trabajadores en el país, habiendo consolidado su escala global en julio de 2025 tras la fusión corporativa con la firma Viterra.
El liderazgo agroexportador de la compañía en el mercado local
El cierre de las líneas en Campana contrasta con la posición dominante que ostenta el grupo en la comercialización de granos y subproductos. De acuerdo con los registros de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante el primer semestre de 2026 Bunge se ubicó en el primer lugar del ranking agroexportador nacional con 11,6 millones de toneladas en declaraciones de ventas al exterior.
Este volumen representó el récord histórico semestral para una sola firma en los últimos cinco años, concentrando cerca del 22% del total de las exportaciones agropecuarias del país y ubicándose por delante de multinacionales del sector como Cargill y Cofco. La compañía continuará abasteciendo el mercado de fertilizantes a través del esquema de distribución y comercialización sin la etapa de elaboración primaria local.