Milei llegó al poder con la motosierra en la mano y la promesa de que el Estado no iba a endeudarse más. "No vamos a pedir plata prestada", repetía en campaña. Pero la realidad es tozuda.
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Este lunes, el gobierno publicó en el Boletín Oficial el Decreto 478/2026. La firma del Presidente, la de Manuel Adorni y la de Luis Caputo autorizan una toma de deuda pública por hasta US$ 5.000 millones. Y no es cualquier deuda: la Argentina cede jurisdicción a favor de los tribunales de Nueva York.
La medida, según el texto oficial, busca "reducir el costo de financiamiento del Tesoro Nacional". El gobierno necesita plata para pagar vencimientos y cubrir el rojo de las cuentas públicas.
La estrategia es la misma de siempre: endeudarse en moneda extranjera, con bancos internacionales, y someterse a la justicia de Wall Street.
Milei autorizó una toma de deuda por US$ 5.000 millones y cedió jurisdicción a Nueva Yor
El decreto incluye una cláusula polémica: la Argentina renuncia a la defensa de inmunidad de jurisdicción ante reclamos en tribunales de Nueva York.
Esa fue la misma estrategia que usaron los gobiernos anteriores, y que terminó en juicios millonarios contra el país. El gobierno de Milei, que criticó la "dependencia financiera", ahora la profundiza.
El artículo 2 del decreto intenta poner un límite: no se renuncia a la inmunidad de ejecución sobre bienes del BCRA, bienes de dominio público, servicios esenciales, bienes culturales, militares o diplomáticos.
Es decir, el gobierno se asegura de que los fondos buitre no puedan tocar ciertos activos. Pero la cesión de jurisdicción ya está hecha. Si la Argentina no paga, los bancos pueden ir a la justicia de Nueva York.
El ministro de Economía, Luis Caputo, será el encargado de definir los plazos, las monedas y las instituciones financieras que participarán en la operación.
El gobierno espera que las garantías parciales de organismos multilaterales (como el Banco Mundial o el BID) reduzcan la tasa de interés. Pero la deuda sigue siendo deuda.
El decreto es una foto del momento político: el gobierno de Milei, que prometió no endeudarse, se sigue endeudando. Que prometió no someterse a la justicia de Nueva York, lo hace.
La motosierra no alcanza para cubrir los vencimientos. Y los recursos que se obtengan, en lugar de destinarse a obras o a mejorar la vida de los argentinos, se irán a pagar deudas.
El decreto es una muestra más de la estrategia del gobierno libertario: endeudarse para pagar la deuda. Mientras tanto, los argentinos siguen esperando que el derrame económico llegue a sus bolsillos. La deuda externa, lejos de reducirse, se sigue acumulando.