Durante la presentación del último Informe de Política Monetaria (IPOM), el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, afirmó que los niveles de morosidad en el sistema crediticio se encuentran en un “punto de inflexión” y descartó categóricamente cualquier tipo de intervención oficial para rescatar a deudores impagos.
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Asimismo, acompañado por el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, el funcionario confirmó que no prevé eliminar las restricciones cambiarias al sector corporativo ni modificar los encajes bancarios en el corto plazo.
Rechazo al auxilio de la mora y el concepto de "riesgo moral"
El titular del BCRA remarcó que la problemática de la morosidad debe resolverse de manera estricta en el ámbito privado, en sintonía con la visión del Poder Ejecutivo de evitar la distorsión de incentivos en el mercado crediticio.
Al respecto, Bausili fue contundente sobre la postura del organismo regulador: “Nosotros vamos a evitar las soluciones que impliquen quitarle recursos a alguien discrecionalmente para asignárselo a otro. Y eso incluye una monetización de estas cuestiones. En todos esos casos, se dispara el riesgo moral”.
En la misma línea, subrayó que el Estado no debe intervenir en los contratos celebrados entre particulares: “Lo que nosotros escuchamos del sector privado es que prefieren que no nos metamos en ese sentido también. No es que tenemos una serie de pedidos de solución y no los estamos atendiendo. Estamos escuchando y analizando; por ahora esta nos parece que es la mejor alternativa. Ojalá los números de junio vayan confirmando esta reversión en la tendencia”.
Respecto a la evolución reciente de los indicadores, informes privados basados en datos del Central —como el elaborado por la consultora 1816— registraron la primera caída de la irregularidad crediticia familiar en 19 meses, con un leve descenso del 12,8% al 12,7%. Sobre este comportamiento, Bausili graficó que “es raro que los ratios de morosidad sufran saltos discretos o cambios muy acentuados en el corto plazo; llevan tiempo y se mueven más como ondas”, agregando que el monto de la morosidad dejó de lastimar de forma significativa la masa total de crédito otorgado.
A su vez, reveló conversaciones con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, tendientes a explorar mecanismos de contención que no involucren subsidios cruzados ni transferencias discrecionales.
Canalización del ahorro y regulaciones prudenciales
En cuanto al comportamiento de los ahorristas locales y el mantenimiento de las normativas macroprudenciales que restringen los préstamos en moneda extranjera para individuos, el presidente del Central reconoció el sesgo dolarizador histórico de la sociedad y enfatizó la necesidad de crear instrumentos atrayentes dentro del mercado doméstico.
Al analizar este desafío estructural, el funcionario planteó: “Los argentinos ahorran en dólares y creo que van a seguir ahorrando en dólares por un tiempo; no sé por cuánto tiempo. Mientras no le proveamos la forma de canalizar ese ahorro en instrumentos en el sistema financiero doméstico, lo van a llevar a otro sistema financiero. Y eso no nos conviene como país. A nosotros nos conviene que en la Argentina haya más inversión y para eso tiene que canalizarse a algún tipo de ahorro o inversión”.