En medio del ajuste en los servicios públicos, desde el Gobierno de Javier Milei culparon a la sociedad por el crecimiento de la morosidad en los pagos crediticios por parte de las familias. El encargado de responsabilizar a la gente por no llegar a fin de mes fue el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, quien lanzó que "a veces la gente misma se expone a riesgos de impago, simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones".
En otras palabras, dijo que la gente no paga porque no sabe manejar la tarjeta. Y según Ravier, la solución a este problema es entender que “hay un proceso de aprendizaje” que la población todavía no entendió.
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De esta forma, el Poder Ejecutivo no se hace cargo de los tarifazos ni de la caída real de los ingresos en las familias (ni hablar de la pérdida del empleo), y responsabiliza a la sociedad por el altísimo índice de morosidad que sacude al sistema financiero de bancos y hasta billeteras virtuales.
“Uno agarra la tarjeta, la lleva al límite y al otro mes se encuentra apretado. Tenemos que volver a aprender cuál es el límite al que nuestros ingresos nos permiten acceder”, lanzó desde el atril de Casa de Gobierno, en otra de sus desafortunadas reflexiones en conferencia de prensa.
Lo cierto es que no es la primera vez que el sucesor de Manuel Adorni expresa una idea que más bien es una afrenta a la población. En su debut, hace dos semanas nomás, dijo que las tarifas de los servicios debían aumentar porque estaban atrasadas y que la gente tenía pagar o bien abrigarse y no usar la calefacción.
“Las familias deberían decir ‘bueno, ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme en vez de prender el gas’”, fue la reflexión que hizo y por la cual tuvo que salir a disculparse tras un largo escarnio en redes sociales.
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Morosidad en niveles récord
La morosidad en el sistema financiero argentino volvió a crecer en mayo y alcanzó niveles que no se veían desde la salida de la Convertibilidad. El fenómeno golpea con fuerza a los menores de 35 años, de los cuales 4 de cada 10 ya presentan atrasos en el pago de al menos un préstamo. Los préstamos ya no son el motor del consumo y muchas familias quedaron fuera del sistema.
Aunque no aumentó la cantidad de personas en mora, los bancos siguen sin prestar dinero. Según datos de la Central de Deudores del BCRA (Cendeu), la situación empeoró y cada vez más créditos aparecen como irregulares, sobre todo entre los jóvenes. De acuerdo al informe, cada vez más familias y jóvenes están atrapados en deudas que no pueden pagar. Por su parte, los bancos privados casi no están otorgando nuevos créditos y la banca pública apenas logró que la caída no fuera peor. En 26 de las 30 entidades más grandes, la mora de mayo fue más alta que la de abril.
El panorama es aún peor en las entidades no financieras, donde la morosidad trepó al 32,2% cuando hace un año y medio estaba por debajo del 10%, dejando en evidencia que cada vez más familias tienen dificultades para cumplir con sus compromisos.
Según señala el informe, el golpe más fuerte lo recibieron los jóvenes ya que 4 de cada 10 menores de 35 con préstamos activos ya tienen al menos una deuda atrasada, muy por encima del promedio general. Entre los adultos de 36 a 45 años la proporción baja al 31% y entre los de 46 a 55 años al 23,5%.