La histórica firma Lácteos Verónica, que opera tres plantas de procesamiento en la provincia de Santa Fe (Clason, Lehmann y Suardi), se encuentra en crisis por las medidas de ajuste del Gobierno de Javier Milei que impactan en toda la industria nacional. En las últimas horas, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores al registrar un pasivo de $15.945 millones tras atravesar meses de profunda parálisis productiva y cesación de pagos salariales.
La presentación tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17, Secretaría N° 34, en la ciudad de Buenos Aires, con el patrocinio del Estudio Alegría, Buey Fernández, Fissore & Montemerlo.
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Según la información presentada ante la Justicia, entre las principales obligaciones figuran unos $4.745 millones correspondientes a deudas con entidades financieras. A ese monto se suman más de 2.900 cheques rechazados por un valor aproximado de $11.200 millones.
La situación financiera se agravó luego de meses de dificultades productivas y falta de pago de salarios. La empresa también había intentado avanzar con un Procedimiento Preventivo de Crisis que contemplaba la desvinculación de alrededor de 200 trabajadores.
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Lácteos Verónica al borde de la quiebra
La medida de la empresa en la justicia comercial tiene un claro objetivo: esquivar la quiebra definitiva en un escenario donde las autoridades provinciales ya preveían el desenlace. Desde el Ministerio de Trabajo santafesino admitieron que “era sabido que podría ocurrir".
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Ante la falta de respuestas directas por parte del directorio de la láctea, el delegado de Atilra en Lehmann, Domingo Possetto, expresó: “No sabemos qué puede ocurrir. Los trabajadores no quieren confrontar sino trabajar y cobrar, algo que hace mucho tiempo no pueden hacer”.
Paralelamente, la cooperativa cordobesa Copalac acordó operar a fasón las instalaciones de Suardi para ingresar leche cruda y producir leche en polvo, otorgando ocupación provisoria a 30 dependientes.
Sobre este pacto, la representación sindical de Atilra aclaró que “Copalac asumirá la responsabilidad solidaria por las obligaciones laborales y de la seguridad social de los empleados que se incorporen a prestar tareas en el marco de este acuerdo”, interrumpiendo momentáneamente una etapa de parálisis para una marca que entre enero de 2020 y abril de 2025 supo exportar manufacturas por más de US$102 millones a mercados internacionales.
Con el concurso preventivo, la compañía busca evitar la quiebra y encontrar una salida a una crisis que dejó prácticamente paralizada a una firma que durante décadas tuvo un lugar relevante en la industria láctea nacional.