El Banco Central soltó los datos de abril. En ese mes, 103.233 cheques rebotaron porque quienes los firmaron no tenían fondos suficientes. La cifra es un 8,1% más baja que la de marzo. Una mejora, sí. Pero la foto completa es menos optimista.
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En abril del año pasado, los cheques sin fondos eran muchos menos. Hoy la cantidad sigue siendo un 60,7% más alta.
Dicho de otro modo: cada vez que se firma un cheque, el riesgo de que no lo paguen es mucho mayor que hace un año.
El gobierno de Milei suele celebrar estas bajas mensuales. Pero la realidad de la calle es otra. Las empresas no venden como antes. La gente no llega a fin de mes. Y eso se nota en la cadena de pagos.
El alivio que no llega: los rechazos por falta de fondos todavía son un problema grave
El dinero que se dejó de pagar tampoco es menor. En abril, los cheques rechazados sumaron más de 312 mil millones de pesos. Un número enorme. Ajustado por inflación, el monto bajó respecto de marzo, pero no lo suficiente.
El Banco Central también midió la tasa de rechazo. En cantidad de cheques, se mantuvo en el 2,2%. Igual que en marzo. En dinero, bajó del 1,6% al 1,4%. Una diferencia de 0,2 puntos. Avance, pero chico.
El dato central es que la presión sobre los pagos no afloja. Los cheques siguen rebotando a niveles altos. La mejora de abril no alcanza para cantar victoria.
Para entender lo que ocurriò, hay que recordar marzo. Ese mes los rechazos treparon un 24,4% y la suba interanual superó el 100%. El sistema estuvo al borde. Abril trajo un respiro, pero nada más.
La economía real no levanta cabeza. El consumo no repunta. Las empresas no ven mejoras. Y eso se traduce directamente en cheques sin fondos. No hay magia: si no hay ventas, no hay plata.
El gobierno puede mostrar la baja de abril. Pero la comparación con 2025 sigue siendo mala. Y la recuperación, por ahora, no se siente en los bolsillos.
El informe del BCRA también mostró que el cheque electrónico (Echeq) sigue ganando terreno. Ya representa el 62,5% del total. Un avance tecnológico, que no soluciona el problema de fondo: la falta de liquidez.
Un dato curioso: en abril se compensaron 156 cheques en dólares, por un total de 21 millones de la moneda estadounidense. La dolarización avanza, aunque todavía es un fenómeno pequeño. Otra señal de que la confianza en el peso es frágil.
Milei y su equipo suelen festejar cualquier señal positiva. Pero los números muestran que la cadena de pagos sigue frágil. Los cheques sin fondo son un termómetro de la economía real. Y la temperatura, aunque bajó un poco, sigue siendo alta.