La inversión real volvió a caer en agosto y el dato deja otra señal incómoda para el Gobierno de Javier Milei.
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Según el índice elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados, la inversión bajó 5,4% frente al mismo mes del año pasado y alcanzó los US$7.515 millones.
Con esta nueva caída, el indicador acumula un retroceso del 7,9% entre enero y agosto. Y hay otro dato que no pasa desapercibido: se trata del décimo mes consecutivo con una variación interanual negativa.
La baja tampoco se explica por un solo rubro. La inversión en maquinaria y equipos cayó 4,1% durante agosto.
La otra cara de la Argentina Week: la inversión real cayó 5,4% en agosto
En el caso de los equipos fabricados en el país, el retroceso fue del 5,3%, mientras que la compra de maquinaria importada bajó 3,1%. En lo que va del año, este componente acumula una caída del 11,4%.
La construcción tampoco consigue levantar cabeza. En agosto registró una caída del 7,1% interanual, la baja más importante de los últimos cuatro meses según el informe, y acumula un retroceso del 3,6% en los primeros ocho meses del año.
El dato aparece justo cuando el Gobierno viene poniendo buena parte de sus fichas en la llegada de inversiones y en los grandes proyectos anunciados para la Argentina.
Milei, de hecho, está en París participando de la Argentina Week, una agenda que tiene entre sus objetivos mostrar oportunidades de negocios y atraer capitales.
Este jueves, además, el Presidente se reunió con Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. Las inversiones estuvieron entre los temas de la conversación y formaron parte de la agenda económica que la delegación argentina llevó a Francia.
Pero una cosa son los anuncios y otra es lo que termina apareciendo en los números. Y por ahora, el indicador de inversión real sigue mostrando una caída.
El propio informe de Ferreres plantea que los proyectos vinculados al RIGI podrían ayudar a compensar parte de la menor inversión en manufacturas. Pero también advierte que todavía existe incertidumbre sobre el ritmo efectivo de ejecución de esos proyectos.
Para el Gobierno, que hizo de la llegada de capitales y del crecimiento de la inversión una de las banderas de su programa económico, el dato obliga al menos a mirar la letra chica.
Mientras desde París se habla de oportunidades y de los proyectos que podrían llegar al país, la inversión que ya está siendo medida todavía no logra despegar.