Un reciente informe de Estudios Económicos del Banco Provincia (BAPRO) reveló un deterioro crítico en la cadena de pagos del sector productivo. En enero de 2026, el 12,5 por ciento de las firmas —equivalente a una de cada ocho pequeñas empresas— registró atrasos mayores a 90 días en sus compromisos financieros.
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Este nivel de irregularidad, que alcanza máximos no vistos desde la crisis post-Convertibilidad, escala al 16,5 por ciento si se incluyen las moras leves de entre uno y tres meses, encendiendo las alarmas sobre la sostenibilidad del modelo económico actual.
Concentración del crédito y la "mora oculta" de las Pymes
El documento advierte que las estadísticas globales suelen camuflar la realidad del entramado productivo debido a una fuerte concentración: “El 1 por ciento de las empresas concentra el 75 por ciento del monto total prestado”. Mientras que las grandes compañías mantienen niveles de mora bajos (2,1 por ciento) gracias a su mayor espalda financiera y capacidad de negociar tasas, el segmento de menor escala enfrenta una situación asimilable a la de los hogares.
En este universo, “la mora en el segmento de las firmas más pequeñas casi se duplicó en el último año”, saltando de un 5,5 por ciento a principios de 2025 a niveles cercanos a los dos dígitos en la actualidad.
En términos absolutos, el informe precisa que “hay más de 35.000 empresas con algún tipo de atraso en el repago de sus créditos”. Esta fragilidad financiera se manifiesta incluso en sectores que muestran dinamismo en su actividad. Por ejemplo, en el agro la irregularidad creció 2,2 puntos porcentuales, mientras que en el sector energético la suba fue más pronunciada: “Petróleo y minería pasó de 6,9 por ciento a principios de 2025 a 11,2 por ciento en enero de 2026”. Los rubros de Hoteles y Restaurantes (17,2 por ciento) y Pesca (12,7 por ciento) lideran los índices de incumplimiento.
Mapa federal de la irregularidad financiera
El deterioro de la cartera crediticia es un fenómeno federal que afectó a todas las jurisdicciones del país durante el último año. El BAPRO destaca que “La irregularidad de cartera creció en absolutamente todas las provincias durante el año pasado”, con picos preocupantes en la Patagonia y el NOA.
Santa Cruz registró un incremento de 6 puntos porcentuales, seguida por La Rioja y Chubut. Sin embargo, el dato más alarmante surge del noreste: “Formosa arroja los resultados más preocupantes: más de 1 de cada 5 empresas presentan una situación irregular”. En la provincia de Buenos Aires, la mora se situó en el 9,6 por ciento, mostrando una resistencia mayor al promedio nacional pero con una tendencia creciente.
Este escenario convive con una paradoja: el crédito bancario se expandió casi un 70 por ciento en términos reales durante 2025, sirviendo como motor para sostener la producción. No obstante, el informe concluye que “el crecimiento del PBI no alcanza para que baje la irregularidad: también es necesario que lo hagan las fuentes propias de demanda”. La entidad financiera bonaerense advierte que, sin una recuperación genuina del poder adquisitivo de las familias que traccione las ventas, el apalancamiento financiero podría transformarse en una trampa de deuda para miles de empresas argentinas.