La actividad productiva local continúa exhibiendo las marcas del enfriamiento en el consumo y la inversión en el inicio del segundo trimestre del año. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), registró una caída del 2,8% en abril en comparación con el mismo mes del año anterior. Con este resultado, el balance consolidado para el primer cuatrimestre acumuló un retroceso del 2,4%.
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El informe oficial expuso un escenario de marcada dispersión y signo mayormente negativo: 12 de las 16 divisiones industriales relevadas por el organismo estadístico cerraron en terreno contractivo, reflejando que la recesión fabril afecta de manera transversal a la cadena de valor, con especial ensañamiento en los bienes durables y los segmentos vinculados al consumo masivo textil.
La radiografía fabril: de los derrumbes textiles al alivio químico
El comportamiento de los distintos bloques industriales expuso profundas asimetrías operativas, donde los rubros dependientes del poder adquisitivo del mercado interno y la inversión de capital lideraron las pérdidas.
Los sectores más afectados
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Productos textiles: Encabezaron el desplome sectorial con una contracción del 22,2% interanual.
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Maquinaria y equipo: Vinculado directamente a la inversión productiva del agro y la industria, anotó un retroceso del 20,2%.
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Indumentaria y calzado: Las prendas de vestir, cuero y calzado sufrieron una baja del 15,9%.
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Metalmecánica y Automotriz: Las industrias metálicas básicas retrocedieron un 11,2%, mientras que la cadena de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes verificó una merma del 10,7%.
El bloque en terreno negativo se completó con caídas en otros equipos e instrumentos (-11,4%), minerales no metálicos aplicados a la construcción (-6,4%), caucho y plástico (-5,1%), muebles y colchones (-5,1%), otro equipo de transporte (-2,1%) y productos elaborados de metal (-1,4%).
Los brotes verdes del entramado industrial
Por el contrario, un grupo reducido de cuatro sectores logró esquivar la tendencia contractiva general, impulsados principalmente por la reactivación de ramas asociadas a la energía y la exportación de insumos básicos:
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Sustancias y productos químicos: Lideraron las subas con una expansión del 16,7% interanual.
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Productos de tabaco: Registraron un alza del 6,5%.
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Refinación de petróleo: El bloque de refino, coque y combustible nuclear trepó un 5,6%, traccionado por la actividad en las cuencas no convencionales.
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Madera y papel: El segmento de celulosa, papel, edición e impresión cerró con una mejora del 4,1%.
La lectura de Luis Caputo: foco en el indicador tendencia-ciclo
Tras la difusión del informe técnico del Indec, el ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó su cuenta oficial en la red social X para ofrecer una lectura alternativa de las planillas estadísticas. El jefe del Palacio de Hacienda relativizó las variaciones interanuales y enfocó el análisis en los indicadores de arrastre mensual desestacionalizados, asegurando que la economía real ya transita un sendero de estabilización y recuperación, aunque las caídas son evidentes.
“El indicador tendencia-ciclo (más relevante a efectos de analizar tendencias) registró un crecimiento de 0,1% en el caso del IPI y de 0,3% en el caso del ISAC, acumulando 5 y 6 meses consecutivos de variación positiva, respectivamente”, argumentó el funcionario nacional.
Asimismo, Caputo buscó apuntalar las expectativas de reactivación exhibiendo datos complementarios del sector de la construcción (relevados en el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción - ISAC). El ministro destacó mejoras en variables anticipadas asociadas al empleo sectorial y la inversión inmobiliaria privada, detallando que en el mes de marzo se constató un crecimiento del 2,5% interanual en la cantidad de puestos de trabajo registrados en el sector privado y un salto del 14,5% interanual en la superficie total autorizada por los permisos de edificación edilicia en los municipios del país.